El Residencial Casablanca en A Coruña es una de las promociones de obra nueva más dinámicas del noroeste español. Con 241 viviendas distribuidas en 8 edificios, ya ha comercializado el 94 % de su oferta. Su ubicación estratégica, a los pies del futuro CHUAC, impulsa su demanda entre familias, profesionales sanitarios y inversores. El proyecto refleja la aceleración del mercado inmobiliario gallego en 2026.
¿Dónde está ubicado el Residencial Casablanca?
El complejo se levanta a los pies del futuro CHUAC, en pleno Parque de Eirís, una zona con alta conectividad y proyección urbana. No está en el centro histórico, pero sí en un eje de transformación metropolitana: cerca de la Avenida de la Marina, con acceso rápido a la AP-9 y a la estación de tren de A Coruña.
Esta ubicación responde a una tendencia clara: los compradores priorizan proximidad a equipamientos públicos de primer nivel, como hospitales, parques y centros educativos. El CHUAC no es solo un hospital; es un polo de empleo de más de 3.000 puestos y un imán para la demanda residencial sostenible.
Accesibilidad y movilidad urbana
El barrio cuenta con líneas de autobús urbano reforzadas y planes de carril bici integrados en el Plan Estratégico de Movilidad de A Coruña 2025–2030. La cercanía al Parque de Eirís también impulsa el uso de la bicicleta y la movilidad activa.
¿Qué tipo de viviendas ofrece Residencial Casablanca?
Todas las unidades son de obra nueva, con certificación energética Clase A, y cumplen la Ley de Accesibilidad Universal. Las tipologías van desde estudios de 45 m² hasta pisos de 4 dormitorios y 120 m². El 68 % de las viviendas son de 2 y 3 dormitorios, orientadas a familias jóvenes y parejas con hijos.
Calidades y servicios comunes
Cada edificio incluye ascensor, zonas verdes privadas, salas de trabajo compartido y espacios infantiles. Los acabados incluyen suelos de madera laminada, cocinas equipadas con electrodomésticos de gama media-alta y carpintería exterior de aluminio con rotura de puente térmico.
¿Cómo afecta la Ley de Propiedad Horizontal al comprador?
La Ley de Propiedad Horizontal regula las obligaciones de los propietarios en comunidades de vecinos. En Residencial Casablanca, los futuros compradores asumirán una cuota de la comunidad mensual estimada entre 65 y 95 €, según superficie y planta. Esta cuota cubre mantenimiento de zonas comunes, seguro de edificio y gestión administrativa.
Además, el comprador debe hacerse cargo de la derrama si se aprueban obras de mejora o reforma estructural. El proyecto incluye cláusulas claras sobre transparencia presupuestaria y votación por mayoría cualificada, alineadas con la reforma de 2023.
Impacto económico regional
La promoción ha generado más de 180 empleos directos durante la fase de construcción. Además, forma parte de un ecosistema inmobiliario que ha atraído subvención de 500 millones de la UE para vivienda asequible en zonas metropolitanas. A Coruña lidera la inversión hotelera, pero también gana terreno en vivienda protegida y libre de calidad.
¿Qué implica comprar en una promoción con alta comercialización?
Con solo 14 viviendas disponibles a 3 de junio de 2026, el ritmo de venta refleja una alta liquidez del producto. Esto implica ventajas para el comprador: mayor seguridad jurídica, menor riesgo de paralización y acceso a condiciones de financiación preferentes con entidades colaboradoras.
Sin embargo, también exige agilidad: los plazos de firma y entrada en posesión están ajustados a la fase de obra avanzada. No hay margen para personalizaciones extensas en acabados.
Datos Clave
- 241 viviendas distribuidas en 8 edificios
- 94 % comercializado a 3 de junio de 2026
- Ubicación estratégica: Parque de Eirís, junto al futuro CHUAC
- Certificación energética Clase A obligatoria en todas las unidades
- Cuota de comunidad estimada: 65–95 €/mes
- Subvención europea vinculada: programa NextGenerationEU para vivienda sostenible
El Residencial Casablanca no es solo una promoción inmobiliaria. Es un indicador del cambio estructural en el mercado residencial gallego: más sostenible, más conectado y más regulado. Su éxito refuerza la apuesta de A Coruña por una vivienda de uso residencial —no turístico—, alineada con la Ley de Vivienda y los objetivos de descarbonización del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021–2030.
