La sala del Congreso aún vibraba con el eco de la sesión de control cuando Míriam Nogueras, portavoz de Junts per Catalunya, sacó su reloj digital. No para marcar tiempo de intervención, sino para medir algo más simbólico: cuántos minutos han hablado en catalán Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo en toda su trayectoria pública. El gesto, frío y calculado, no fue una metáfora. Fue un acto de denuncia lingüística con fecha de caducidad política.
El episodio se produjo este miércoles 10 de junio de 2026, horas después de que el Papa León XIV pronunciara un discurso en catalán durante su visita a Barcelona. Junts lo celebró como un reconocimiento tácito. Pero también como una vara de medir: si el Pontífice lo hizo en una hora, ¿por qué los líderes nacionales no lo hacen en décadas?
Junts convierte el uso del catalán en un indicador de compromiso democrático
La exigencia no es nueva, pero sí más contundente. Nogueras no pidió más catalán. Pidió cuentas. Y lo hizo con datos: según cálculos de su grupo parlamentario, Sánchez ha pronunciado menos de 17 minutos en catalán desde 2004, y Feijóo, menos de 9 desde 2006. Ambos han intervenido centenares de veces en el Congreso, en foros internacionales y en actos institucionales. Ninguno ha hecho del catalán una herramienta de comunicación oficial.
El mensaje es claro: la lengua no es un adorno cultural, sino un derecho constitucional reconocido en el artículo 3 y en el Estatuto de Autonomía de Cataluña. Y su uso institucional no es opcional: es un deber de representación.
El Papa León XIV como espejo político
La visita papal no fue un evento religioso aislado. Fue un catalizador. El Papa pronunció 12 frases en catalán, incluida la frase inaugural: “Bon dia a tothom, des de Barcelona”. Lo hizo sin traducción simultánea, sin notas preparadas en castellano de respaldo. Lo hizo como acto de respeto, no de concesión.
Ese gesto contrasta con la práctica habitual de los líderes del PSOE y del PP, que suelen limitar el catalán a breves saludos protocolarios en actos locales. No hay registros de discursos íntegros, ni de respuestas a preguntas parlamentarias en catalán, ni de declaraciones oficiales del Gobierno central en esta lengua.
Marco legal: el catalán no es una lengua regional, sino cooficial
El Estatuto de Autonomía de Cataluña de 2006 reconoce el catalán como lengua propia y oficial. La Ley 1/1998 del Parlamento de Cataluña obliga a las administraciones públicas a garantizar su uso normal y no discriminatorio. Además, la Ley Orgánica 6/2006 exige que los cargos electos con competencias en Cataluña tengan conocimientos suficientes de catalán para ejercer sus funciones.
Sin embargo, ni el Congreso de los Diputados ni el Senado tienen mecanismos efectivos para garantizar el uso del catalán en sus sesiones. No existe traducción simultánea obligatoria, ni servicio de interpretación institucional para diputados que lo soliciten. El Reglamento del Congreso solo prevé el uso del castellano como lengua de trabajo.
La brecha entre norma y práctica afecta a la representación real
Más de 7,5 millones de personas viven en Cataluña. El 46 % de la población lo usa como lengua habitual, según el Idescat 2025. En los tribunales, hospitales y escuelas públicas, el catalán es lengua de servicio diario. Pero en el Congreso, sigue siendo una excepción.
Esa brecha erosiona la confianza. Un estudio del Institut d’Estudis Catalans (abril 2026) revela que el 68 % de los ciudadanos catalanes considera que la falta de uso institucional del catalán en el Estado refleja una falta de respeto a su identidad. Y el 54 % cree que los líderes nacionales evitan la lengua por cálculo electoral, no por desconocimiento.
El cronómetro ya está en marcha
Nogueras no anunció una moción ni una proposición no de ley. Simplemente activó el cronómetro. Y lo dejó corriendo. No como una amenaza, sino como una invitación a la transparencia: que los líderes publiquen sus intervenciones lingüísticas, que el Congreso audite sus sesiones, que el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno evalúe el cumplimiento del deber de normalización lingüística.
La iniciativa ya ha generado respuestas. El Ministerio de Política Territorial ha anunciado una revisión del protocolo de lenguas en actos oficiales. Y el Congreso ha abierto una mesa técnica con representantes de todos los grupos para analizar la viabilidad de la interpretación simultánea en catalán.
Claves del asunto
- El uso del catalán por líderes nacionales se mide ahora en minutos acumulados, no en intenciones políticas.
- El Papa León XIV pronunció 12 frases en catalán en su discurso en Barcelona, sin traducción.
- El Estatuto de Autonomía de Cataluña y la Ley Orgánica 6/2006 obligan al uso normal del catalán por cargos con competencias en la comunidad.
- El Congreso de los Diputados no dispone de servicio de interpretación simultánea en catalán para sesiones plenarias.
- Un 68 % de los ciudadanos catalanes considera que la ausencia de catalán en el Estado es una forma de desrespeto institucional.
