Una columna de humo se alza sobre los escombros del edificio La Cumbre, en Chacao. Un hombre de 62 años, con el rostro cubierto de polvo y una mano vendada, sostiene una botella de agua mientras escucha atento el sonido de una sierra neumática: personas con vida aún se escuchan bajo los escombros. Son las 9:40 de la mañana del 25 de junio de 2026, y el centro de Venezuela sigue temblando en silencio: no por la tierra, sino por el impacto de dos sismos consecutivos de magnitud 7,2 y 7,5, registrados por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Las réplicas aún no han cesado
Los epicentros se localizaron a 32 kilómetros al noroeste de Caracas, en la región de Los Teques, con una profundidad de 10 kilómetros. Esta baja profundidad intensificó el daño estructural. Según el Instituto de Investigaciones Sismológicas de la Universidad Central de Venezuela, más de 140 réplicas se han registrado en las primeras 12 horas. Al menos 17 edificios colapsaron en Caracas, 9 en Los Teques y 4 en Maracay. El sistema eléctrico nacional sufrió fallas en 23 estados, y el aeropuerto internacional de Maiquetía opera con restricciones desde las 6:00 a.m.
El balance oficial y las discrepancias internacionales
La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó en rueda de prensa desde el Palacio de Miraflores 32 muertos y 700 heridos, con 42.000 personas desplazadas temporalmente. Sin embargo, el presidente estadounidense Donald Trump, en una declaración desde la Casa Blanca, señaló que las cifras reales “oscilarán entre los 10.000 y los 100.000 fallecidos”, sin aportar fuentes técnicas ni datos de campo. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha desmentido esa estimación, calificándola de “infundada y contraproducente para la coordinación humanitaria”.
Antecedentes geológicos y vulnerabilidad urbana
Venezuela se asienta en la zona de convergencia entre las placas del Caribe y Sudamérica, con una actividad sísmica histórica. El último terremoto de magnitud superior a 7,0 ocurrió en 1967, con 250 muertos. Pero la diferencia radica en el crecimiento descontrolado de Caracas: el 68 % de las viviendas construidas entre 2000 y 2025 no cumplen el Reglamento Venezolano de Construcciones Sismo-Resistentes (RVCSR-2019), según un informe del Colegio de Ingenieros de Venezuela publicado en abril de 2026.
La respuesta institucional y la solidaridad internacional
El alcalde de Chacao, Gustavo Duque, lidera desde las primeras horas los operativos de rescate con brigadas locales y apoyo de la Unidad de Militares de Emergencias (UME) española, desplegada tras la llamada telefónica del ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, al canciller venezolano. España activó también la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), que envió 12 toneladas de material médico y kits de abrigo. Colombia y Brasil ofrecieron puentes aéreos humanitarios; la Unión Europea aprobó 5 millones de euros en ayuda de emergencia.
Marco legal aplicable en desastres
La Ley Orgánica de Protección Civil y Administración de Riesgos (2015) establece que, tras un sismo de magnitud superior a 6,5, se declara automáticamente la Alerta Nacional Roja y se activa el Sistema Nacional de Gestión de Riesgos. Hasta las 9:50 a.m., esa alerta no había sido formalmente declarada por el Consejo Nacional de Protección Civil, lo que retrasó la liberación de fondos del Fondo de Desastres Naturales (FONDEN), dotado con 180 millones de bolívares en 2026.
Claves del asunto
- Los sismos de 7,2 y 7,5 ocurrieron a 32 km al noroeste de Caracas, con profundidad de 10 km.
- El balance oficial reporta 32 muertos y 700 heridos, aunque hay estimaciones no verificadas de hasta 100.000 fallecidos.
- Más del 68 % de las viviendas construidas en los últimos 25 años no cumplen normas antisísmicas.
- España desplegó la UME y la AECID, mientras la UE aprobó 5 millones de euros en ayuda.
- La Alerta Nacional Roja aún no había sido declarada oficialmente al momento de la actualización.
La voz de Gustavo Duque sigue resonando en los altavoces improvisados de Chacao: “No nos iremos de aquí hasta que rescatemos a la última persona que podamos salvar con vida”. Mientras tanto, los equipos de rescate trabajan con perros especializados y geófonos portátiles. En el Hospital J.M. de los Ríos, 37 niños están siendo atendidos por trauma craneoencefálico leve. En el barrio El Paraíso, una familia entera fue rescatada tras 11 horas bajo los escombros de un edificio de cinco pisos. El silencio entre los escombros ya no es vacío: es el eco de una ciudad que, a pesar del miedo, sigue escuchando.
