El Estadio Azteca, empapado y rugiente bajo relámpagos que obligaron a retrasar el partido una hora, se convirtió en testigo de un hito histórico: México derrotó 2-0 a Ecuador en los dieciseisavos de final del Mundial 2026 y rompió una sequía de 40 años sin victorias en eliminatorias directas en Copas del Mundo.
La última vez que México había ganado en esta fase fue aquí mismo, en 1986. Esta vez, bajo lluvia y descargas eléctricas, la FIFA activó su protocolo de seguridad al detectar actividad eléctrica en un radio de 16 kilómetros, pero los 87.000 espectadores no abandonaron sus asientos. Cantaron bajo el aguacero, con banderas verdes y blancas ondeando como estandartes de resistencia.
Javier Aguirre superó el récord histórico de Ignacio Trelles
Con este triunfo, Javier Aguirre alcanzó su partido número 49 como seleccionador nacional, superando a Ignacio Trelles, hasta ahora el técnico con más encuentros al frente del equipo azteca. Su apuesta fue clara: un esquema ofensivo con Julián Quiñones y Raúl Jiménez como eje del ataque. Ambos respondieron con precisión letal y una conexión que pareció escrita en el guion del destino.
Ecuador llegaba con moral alta tras eliminar a Alemania en la fase de grupos, una hazaña que la colocó entre los mejores terceros. Pero en el Azteca, su solidez se desvaneció ante la intensidad mexicana.
Quiñones escribió el primer capítulo del triunfo
Al minuto 22, Roberto Alvarado recuperó el balón en campo propio y lanzó un pase en profundidad que encontró a Julián Quiñones en plena carrera. El atacante colombiano-mexicano se deshizo de Alan Franco, entró al área con calma y disparó un derechazo imparable al ángulo. Hernán Galíndez, portero ecuatoriano, ni se movió. El estadio estalló. El gol no fue solo una anotación: fue la liberación de una generación entera de hinchas que nunca habían visto a su equipo ganar en esta instancia.
Contexto histórico del duelo
México no ganaba un partido de eliminación directa en un Mundial desde el 21 de junio de 1986, cuando venció a Bulgaria en cuartos de final. Desde entonces, acumuló siete derrotas consecutivas en esta fase: 1994, 1998, 2002, 2006, 2010, 2014 y 2018. En 2022, ni siquiera superó la fase de grupos. El 2026 representaba una última oportunidad simbólica: jugar en casa, con el Azteca como catedral y una plantilla renovada pero con raíces profundas.
Jiménez cerró la historia con su zurda
Ecuador intentó reaccionar, pero México no cedió ni un metro. Al minuto 31, Quiñones lideró una presión alta, recuperó el balón en la salida rival, se asoció con Jiménez en una pared y asistió al delantero del Al-Hilal, quien definió con su zurda para sentenciar el 2-0. Fue su primer gol en una Copa del Mundo desde 2014.
La celebración no fue solo de goles. Fue de identidad: Jiménez y Quiñones abrazados bajo la lluvia, Aguirre levantando los puños, los aficionados coreando el himno con los ojos cerrados. Un momento que trascendió el fútbol.
Antecedentes del duelo en Mundiales
México y Ecuador se habían enfrentado solo una vez antes en una Copa del Mundo: en 2002, en Corea-Japón. El empate 1-1 en ese partido no dejó huella histórica. Esta vez, el duelo se inscribió en la memoria colectiva como el punto de inflexión de una era.
La lluvia no detuvo la fiesta, la potenció
El retraso del partido no fue un obstáculo, sino un prólogo épico. Los aficionados mexicanos transformaron la espera en ritual: cánticos, fuegos artificiales improvisados con luces de teléfonos, abrazos entre desconocidos. La FIFA, al activar su protocolo, reconoció el riesgo real, pero también la resiliencia de una afición que convirtió una amenaza climática en parte del mito.
Claves del asunto
- México rompió una sequía de 40 años sin victorias en eliminatorias directas de Mundiales
- El triunfo se logró en el Estadio Azteca, escenario de su última victoria en esta fase: 1986
- Javier Aguirre superó a Ignacio Trelles como técnico con más partidos al frente de la selección
- Julián Quiñones anotó el primer gol y asistió al segundo, consolidándose como figura clave
- La FIFA activó su protocolo de seguridad por descargas eléctricas a 16 km del estadio
- Ecuador había eliminado a Alemania, pero no resistió la intensidad mexicana en el Azteca
