José María Rey Mambrilla arranca el día antes del amanecer, con el cielo aún gris y el olor a tierra seca pegado a las botas. En su explotación de Villafuerte de Esgueva, las 90 hectáreas que heredó de su padre y abuelo ya no rinden como antes. Este año, el trigo apenas ha brotado en un tercio de los campos. La cosecha de cereal en Castilla y León caerá un 40% en 2026, confirman fuentes de la Federación de Asociaciones de Agricultores y Ganaderos de Castilla y León (FACyL).
El campo se queda sin margen para respirar
Los costes de producción han subido sin pausa ni explicación. El gasoil agrícola, que en 2022 costaba 1,20 euros el litro, supera ahora los 2,10 euros. Los fertilizantes nitrogenados han subido un 120% desde 2021. Y el tractor que su padre compró en 1998 por 6.000 euros hoy exige 90.000 euros, según detalla José María. «No es una inversión: es una obligación para no quedarse atrás», dice, mientras revisa el nivel de aceite de una máquina que ya no puede reemplazar.
Las ayudas llegan tarde y sin ajuste real
El Gobierno de España activó en abril un plan de ayudas directas para el sector cerealista, con 120 millones de euros repartidos entre las comunidades autónomas. Castilla y León recibió 38,4 millones, pero los agricultores denuncian que el mecanismo de distribución —basado en superficie declarada y no en pérdidas reales— deja fuera a pequeños y medianos explotadores como el de José María. «Yo declaré 85 hectáreas, pero cultivé solo 62 por sequía. Me pagan por lo que debería haber sembrado, no por lo que pude cosechar», explica.
Antecedentes de una crisis estructural
Desde 2020, la región ha perdido 14.200 explotaciones agrarias, según el último censo del Ministerio de Agricultura. El 63% de los agricultores en activo supera los 65 años. En Villafuerte de Esgueva, solo tres de los 22 productores jóvenes que iniciaron actividades entre 2018 y 2022 siguen operativos. La sequía prolongada, la subida de los costes energéticos y la volatilidad de los precios en los mercados comunitarios han erosionado el modelo tradicional sin reemplazo viable.
La diversificación ya no es una opción: es una urgencia
José María introdujo pistachos y viñedo en 2021. No fue por capricho. Fue porque el trigo dejó de cubrir los costes de seguro, seguros sociales y mantenimiento de infraestructuras. El pistacho requiere cinco años para producir, pero ofrece un margen del 22% frente al 3% del cereal en 2026. El viñedo, aunque más sensible a las heladas tardías, permite acogerse al Programa de Apoyo al Vino (PAV) de la Unión Europea. «Diversificar ya no es innovar: es sobrevivir», afirma.
Marco regulatorio y respuestas institucionales
El Real Decreto-Ley 7/2023, de medidas urgentes para la agricultura, establece líneas de crédito blando y exenciones fiscales para inversiones en eficiencia hídrica. Pero su aplicación en Castilla y León ha sido lenta: solo el 18% de las solicitudes presentadas hasta junio de 2026 han sido resueltas. Por su parte, la PAC 2023-2027 destina el 25% de sus fondos a prácticas agroambientales, pero exige certificaciones que muchos pequeños productores no pueden afrontar.
Los agricultores exigen un cambio de rumbo inmediato
En junio, más de 300 explotaciones de la provincia de Valladolid se concentraron frente a la Delegación del Gobierno. Exigieron la activación del Fondo de Ayuda a la Sequía (FAS), la revisión de los precios mínimos garantizados y la derogación del Real Decreto 1076/2022, que limita las ayudas a explotaciones con más de 10 hectáreas. «No pedimos privilegios. Pedimos que el campo deje de ser el último en la lista de prioridades», dijo una portavoz de la Plataforma de Agricultores de Tierra de Campos.
Claves del asunto
- La cosecha de cereal en Castilla y León caerá un 40% en 2026, según FACyL y datos del Servicio de Estadística de la Junta.
- El precio medio de un tractor nuevo ha subido de 6.000 euros a 90.000 euros en menos de una década.
- El Fondo de Ayuda a la Sequía (FAS) sigue sin activarse formalmente pese a que 7 de las 9 provincias de la región están en alerta hidrológica.
- El 72% de los agricultores de menos de 40 años en Castilla y León abandonó la actividad entre 2020 y 2025, según el Instituto Nacional de Estadística.
- Las ayudas directas del Gobierno central para cereales no cubren el 31% de los costes reales de producción, según cálculos de la Asociación de Agricultores de Castilla y León (Agricyleón).
