Un técnico de la Consellería de Economía e Industria sostiene una copia sellada de la resolución mientras el viento agita las hojas de los eucaliptos frente a la sede de la Xunta en Santiago. La resolución es definitiva y firme: el proyecto de fábrica de celulosa Greenfiber en Palas de Rei (Lugo) no avanzará. La Xunta ha cerrado el expediente tras considerar insuficientes las alegaciones de Altri y descartar cualquier viabilidad técnica bajo las condiciones actuales.
La Xunta declara inviable el proyecto de Greenfiber en Palas de Rei
La conselleira María Jesús Lorenzana anunció la decisión este 10 de julio de 2026, tras más de cinco meses de revisión técnica y administrativa. El archivo no es provisional: es definitivo y firme, aunque admite recurso contencioso-administrativo. No obstante, la Xunta subraya que el expediente no se reabrirá salvo que Altri presente una nueva propuesta integral, no solo una alternativa de suministro eléctrico.
El punto de quiebre fue la falta de conexión eléctrica. En febrero de 2026, la Xunta inició el proceso de archivo al constatar que la subestación prevista para alimentar la planta —clave para su operación — había sido excluida de la planificación eléctrica nacional del Gobierno central. Sin esa infraestructura, el proyecto carecía de soporte técnico realista.
Altri insistió, pero la Xunta no retrocedió
Greenfiber, filial de la multinacional portuguesa Altri, respondió dentro del plazo de tres meses. Alegó que la conexión no era «imprescindible» y que ya había solicitado una alternativa al operador eléctrico. Sin embargo, la Consellería rechazó esa argumentación: no bastaba con una solicitud, sino con una garantía técnica y temporal de ejecución. Ninguna de las alegaciones aportó documentación vinculante ni estudios de viabilidad actualizados que respaldaran la nueva propuesta.
Antecedentes del proyecto Greenfiber
El proyecto Greenfiber formaba parte del plan estratégico de Altri para expandir su producción de celulosa sostenible en el noroeste peninsular. Con una inversión prevista de 320 millones de euros, prometía 450 empleos directos y más de 1.200 indirectos en la comarca de A Ulloa. El emplazamiento en Palas de Rei fue elegido por su proximidad a bosques certificados y su acceso ferroviario. Pero desde 2024, organizaciones ecologistas y vecinales alertaron sobre el impacto hídrico y energético. En 2025, el informe del Consejo Económico y Social de Galicia ya señaló “riesgos estructurales en la autosuficiencia energética del proyecto”.
La decisión se enmarca en una política industrial más exigente
La resolución no es aislada. Forma parte de una nueva línea de la Xunta que prioriza la coherencia entre proyectos industriales y los planes energéticos y climáticos autonómicos. El Plan Energético de Galicia 2030 exige que toda gran instalación industrial demuestre su integración real en la red eléctrica antes de obtener la autorización definitiva. Además, la Ley 16/2021 de Cambio Climático y Transición Energética obliga a evaluar el consumo energético y las emisiones indirectas —como las derivadas de la generación eléctrica externa— en los estudios de impacto ambiental.
Consecuencias para la comarca y el sector forestal
En Palas de Rei, la noticia ha generado decepción entre los ayuntamientos que apoyaron el proyecto con la esperanza de revitalizar una zona con despoblación acelerada. Algunos agricultores y forestales ya habían firmado acuerdos de suministro de biomasa. Ahora, esos contratos quedan en suspenso. Por otro lado, el sector papelero gallego —que representa el 12 % del PIB industrial de la comunidad— pierde una oportunidad de modernización con tecnología de bajo carbono.
Los afectados esperan claridad y alternativas reales
Vecinos de O Saviñao y Palas de Rei reclaman transparencia sobre los próximos pasos. “No queremos un proyecto muerto, queremos un proyecto viable”, dijo una representante de la plataforma Por un Desarrollo Sostenible en A Ulloa. Mientras tanto, el sindicato CCOO Galicia ha pedido a la Xunta que active un plan de acompañamiento laboral para los potenciales trabajadores formados en torno al proyecto.
Claves del asunto
- La Xunta archivó definitiva y firmemente el proyecto Greenfiber por falta de conexión eléctrica garantizada.
- Altri presentó alegaciones, pero no aportó documentación técnica vinculante ni estudios actualizados que demostraran viabilidad.
- El proyecto dependía de una subestación excluida de la planificación eléctrica nacional del Gobierno central.
- La decisión se sustenta en el Plan Energético de Galicia 2030 y la Ley 16/2021 de Cambio Climático.
- Se prevén impactos en empleo, desarrollo rural y cadena de valor forestal en la comarca de A Ulloa.
