Un carguero navegaba a 12 nudos por aguas internacionales del estrecho de Ormuz cuando, sin previo aviso, dos lanchas rápidas de la Guardia Revolucionaria Islámica lo abordaron y dispararon contra su casco. El incidente ocurrió el 25 de junio de 2026, a menos de 30 kilómetros de la costa de Omán. Testigos a bordo reportaron humo negro y pérdida de estabilidad. No hubo heridos, pero el buque quedó temporalmente inmovilizado.
El ataque no fue un acto aislado. Fue una advertencia pública y calculada. Teherán lo justificó diciendo que el barco no siguió la ruta impuesta por sus fuerzas navales. Pero esa ruta no está reconocida por el derecho internacional. El estrecho de Ormuz es una vía marítima internacional, por la que transita el 20 % del petróleo mundial.
Irán impone su propia ruta marítima en aguas internacionales
La Guardia Revolucionaria Islámica no es una fuerza naval convencional. Es un cuerpo armado con autonomía política, económica y militar dentro del Estado iraní. Desde 2025, ha intensificado sus operaciones en el estrecho bajo el pretexto de «protección de la soberanía». Pero sus acciones van más allá de la vigilancia: exigen que los buques notifiquen su paso, respeten rutas trazadas por ellos y, en algunos casos, paguen tarifas no reconocidas.
El carguero atacado era de bandera panameña y operado por una empresa suiza. No había violado ninguna norma de la Organización Marítima Internacional (OMI). Su derrota estaba registrada y aprobada. El ataque, según fuentes de la Marina de Estados Unidos, fue coordinado y premeditado. No fue un error de identificación ni un acto de defensa.
El acuerdo de paz entre Irán y EEUU se desmorona en 72 horas
Hace apenas tres semanas, Teherán y Washington anunciaron un acuerdo de desescalamiento en el Golfo. El pacto incluía la retirada de patrullas hostiles, la reapertura de canales de comunicación y la creación de una zona de seguridad conjunta. El texto no mencionaba rutas obligatorias ni peajes. Pero el ataque del 25 de junio reveló que Irán no lo considera vinculante.
El Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) emitió una declaración conjunta con EEUU el 26 de junio. En ella, rechazaron categóricamente «cualquier intento unilateral de imponer rutas, tarifas o controles en aguas internacionales». La declaración fue firmada por Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar, Bahrein y Omán.
El precio del petróleo sube un 2 % y los mercados se tensan
En las primeras horas posteriores al ataque, el barril de Brent subió 2,1 %, hasta los 89,4 dólares. El crudo WTI alcanzó los 85,7 dólares. Los operadores temen que Irán repita la táctica con otros buques, especialmente petroleros. El estrecho de Ormuz es el único paso marítimo viable para exportar crudo desde Irán, Irak, Arabia Saudí y Kuwait.
Según datos de la Agencia Internacional de Energía (AIE), 21 millones de barriles diarios cruzan el estrecho. Cualquier interrupción prolongada afectaría directamente el suministro a Europa, Asia y Estados Unidos. Las refinerías de Algeciras, Rotterdam y Singapur ya han activado planes de contingencia.
Antecedentes: el control del estrecho como estrategia geopolítica
Desde 2019, Irán ha usado el estrecho como palanca de presión. En 2021, detuvo un buque británico bajo acusaciones de contaminación. En 2023, interceptó un petrolero griego por «falta de documentación». En 2025, lanzó ejercicios navales con nombre clave Zarqāʾ, que simulaban el cierre del paso. Ninguna de esas acciones fue sancionada por el Consejo de Seguridad de la ONU.
Marco legal aplicable
El estrecho de Ormuz está regido por el Convenio de Montego Bay (1982). Su artículo 38 garantiza el derecho de paso inocente y el paso en tránsito para buques comerciales. Irán firmó el convenio, pero no lo ratificó. Aun así, está obligado a respetar el derecho internacional consuetudinario. La Corte Internacional de Justicia ha reafirmado este principio en múltiples sentencias.
Las claves del asunto
- El ataque fue ejecutado por lanchas de la Guardia Revolucionaria Islámica, no por la Armada iraní oficial.
- El carguero no violó ninguna norma internacional ni navegó en aguas restringidas.
- El 20 % del petróleo mundial pasa por el estrecho de Ormuz.
- El precio del crudo subió 2,1 % en menos de 24 horas tras el incidente.
- El acuerdo de paz entre Irán y EEUU tenía menos de un mes de vigencia cuando ocurrió el ataque.
