Una mujer de 62 años escarba con las manos desnudas entre vigas retorcidas y ladrillos pulverizados. Su nieto de 9 años desapareció bajo el derrumbe del edificio Los Alpes, en La Guaira. A su lado, un joven con camiseta rota repite el nombre Dylan cada 30 segundos. El aire huele a yeso, humedad y descomposición. No hay grúas, ni drones, ni equipos de rescate especializados. Solo vecinos, lágrimas y silencio oficial.
La Guaira es la zona cero real, no solo oficial
El 24 de junio de 2026, dos sismos de magnitud 6.3 y 5.9 sacudieron el litoral central de Venezuela. El epicentro se ubicó a 12 kilómetros al norte de La Guaira, puerto histórico y segunda ciudad más antigua del país. Allí, el 87 % de los edificios de más de tres plantas sufrieron daños estructurales graves o colapso total, según imágenes satelitales de la Agencia Espacial Venezolana y análisis preliminares del Centro de Estudios Sísmicos de la Universidad Central de Venezuela.
Más de 1.200 viviendas quedaron inhabitables. Las avenidas principales —como la Carretera Vieja de La Guaira— presentan grietas de hasta 80 centímetros de ancho y desniveles superiores a 2 metros. El puente Generalísimo Francisco de Miranda, clave para la conexión con Caracas, está parcialmente derrumbado.
Familias se convierten en equipos de rescate improvisados
Sin respuesta coordinada del Ministerio de Interior, Justicia y Paz, ni del Sistema Nacional de Gestión de Riesgos, los vecinos asumieron el rescate. En barrios como El Paraíso, San José y El Valle, grupos de hasta 40 personas —albañiles, electricistas, estudiantes de ingeniería— usan palas, palancas de hierro y teléfonos móviles para localizar golpes desde el interior de los escombros.
«No esperamos órdenes. Si no actuábamos, nadie lo haría», dice Carolina Soto, electricista de 34 años que coordinó tres rescates en 48 horas. Su hermano, Ángel, sigue desaparecido en el edificio Miramar II.
Los cadáveres permanecen en las calles por más de 36 horas en muchos casos. El Instituto de Medicina Legal reportó que sus instalaciones en La Guaira están inoperativas por daños estructurales, y solo dos camiones fúnebres del Cuerpo de Bomberos operan en toda la región.
La crisis humanitaria se profundiza sin apoyo internacional coordinado
Antecedentes del riesgo sísmico ignorado
La Guaira forma parte de la zona de subducción del Caribe, con alta probabilidad de sismos mayores cada 30 a 50 años. Un informe del Instituto Nacional de Sismología de 2022 advirtió sobre la vulnerabilidad extrema de su parque habitacional: el 64 % de las viviendas data de antes de 1980 y carece de certificación antisísmica. Solo el 12 % de los edificios públicos había sido reforzado tras el terremoto de 1967.
Falta de coordinación y respuestas tardías
El Ministerio de Relaciones Exteriores de España confirmó el 26 de junio la muerte de dos ciudadanos españoles, y elevó a 80 el número de desaparecidos con nacionalidad española o doble nacionalidad. Sin embargo, no hay datos oficiales venezolanos consolidados sobre víctimas ni desaparecidos. El Consejo Nacional de Protección Civil no ha emitido un balance oficial desde el 25 de junio.
Saqueos, vigilancia vecinal y el colapso del orden público
En ausencia de fuerzas de seguridad efectivas, surgieron patrullajes vecinales armados con palos y machetes. En el sector La Cumbre, vecinos detuvieron a tres personas intentando saquear una farmacia derrumbada. En El Paraíso, comerciantes cerraron sus locales con tablas y mantienen guardias rotativas.
El Ministerio Público abrió 17 investigaciones por delitos contra la propiedad, pero no ha informado sobre detenciones ni procesos judiciales. Mientras tanto, el Instituto Nacional de Estadísticas no ha actualizado sus cifras de afectación desde 2023.
Claves del asunto
- El doblete sísmico del 24 de junio dejó más de 1.200 viviendas inhabitables en La Guaira.
- 80 personas con nacionalidad española o doble nacionalidad están desaparecidas, según el Ministerio de Exteriores de España.
- No hay balance oficial venezolano de muertos, heridos ni desaparecidos tras 48 horas.
- El Instituto de Medicina Legal y el Cuerpo de Bomberos operan con menos del 30 % de su capacidad.
- El Consejo Nacional de Protección Civil no ha emitido comunicado oficial desde el 25 de junio.
La Ley Orgánica de Protección Civil y Gestión de Riesgos (2012) obliga al Estado a activar el Plan Nacional de Respuesta en menos de 6 horas tras un desastre de esta magnitud. Hasta ahora, no se ha publicado el acta de activación ni el listado de autoridades responsables. Mientras tanto, en La Guaira, el rescate sigue siendo un acto de vecindad, no de Estado.
