La Policía Nacional y la Guardia Civil han llevado a cabo una operación conjunta que ha resultado en la desarticulación de la mayor banda de aluniceros del sur de España, con sede en Sevilla. Este grupo criminal es responsable de al menos 25 robos en comercios de varias provincias, incluyendo Sevilla, Cádiz, Córdoba, Huelva y Badajoz. La banda utilizaba vehículos robados para derribar puertas y muros de los establecimientos, lo que les permitía acceder rápidamente a los bienes de alto valor que allí se encontraban.
### Actividades Delictivas y Objetivos de la Banda
Los miembros de esta organización delictiva tenían un historial criminal notable, con una intensa actividad delictiva que les permitía realizar hasta cuatro robos en una sola noche. Los objetivos preferidos de la banda eran los establecimientos hosteleros, donde podían robar máquinas tragaperras, que son altamente valoradas en el mercado negro. Además, se especializaban en el robo de productos gourmet, como jamones, chorizos y otros embutidos ibéricos, así como bicicletas de alta gama.
La investigación se inició tras el robo de un vehículo en la localidad de Lebrija, Sevilla, en agosto. Los agentes de la policía comenzaron a seguir la pista de este coche robado, que fue utilizado en varios robos esa misma noche. A medida que avanzaba la investigación, se hizo evidente que los mismos delincuentes estaban detrás de una serie de robos en comercios del sur de España. La banda no solo se centraba en las máquinas tragaperras, sino que también comenzó a diversificar sus objetivos hacia comercios de alimentación gourmet, lo que les permitió aumentar el valor de su botín.
### Detenciones y Hallazgos
Finalmente, la policía logró localizar y detener a siete miembros de la banda en sus domicilios en Sevilla, Dos Hermanas y Alcalá de Guadaíra. Durante los registros realizados en sus viviendas, los agentes encontraron una gran cantidad de productos robados, incluyendo jamones, chorizos y bicicletas de alta gama. También se hallaron herramientas utilizadas para cometer los robos, dispositivos de inhibidores de alarma, armas de fuego y una plantación de más de 290 plantas de marihuana.
Los detenidos, todos con antecedentes por delitos contra el patrimonio, enfrentan múltiples cargos, incluyendo pertenencia a grupo criminal, robo con fuerza, robo con violencia e intimidación, tenencia ilícita de armas y delitos contra la salud pública. La operación ha sido considerada un éxito por las fuerzas de seguridad, que han destacado la importancia de desmantelar este tipo de organizaciones que afectan la seguridad y la economía de las comunidades locales.
La actividad delictiva de esta banda no solo ha generado preocupación entre los comerciantes de la región, sino que también ha puesto de manifiesto la necesidad de una vigilancia constante y de medidas preventivas para proteger a los negocios de este tipo de delitos. La colaboración entre diferentes cuerpos de seguridad ha sido clave para el éxito de esta operación, y se espera que continúen los esfuerzos para desarticular otras bandas similares en el futuro.
