El sol de la mañana del 15 de julio iluminará los muros del Museo Oiasso, donde cientos de personas ya forman cola con togas improvisadas, espadas de madera y mapas antiguos en la mano. Un niño de ocho años sostiene una réplica de una moneda de bronce de la Hispania romana. Al fondo, el sonido de una cornu anuncia el inicio del desfile militar: la legión VII Gemina vuelve a desfilar por las calles de Irún, como si el tiempo se hubiera detenido hace dos mil años.
El Festival Romano Dies Oiassonis 2026 revive la antigua Oiasso con rigor histórico y atractivo familiar
El Festival Romano Dies Oiassonis no es una feria temática cualquiera. Es un puente tangible entre el presente y el pasado romano de Irún, ciudad que albergó la antigua colonia de Oiasso, puerto estratégico del norte peninsular y eje comercial del Imperio en el Golfo de Vizcaya. Desde su primera edición en 2011, el festival ha crecido hasta convertirse en uno de los referentes nacionales de divulgación arqueológica participativa.
Este año, la XVI edición se celebrará del 15 al 19 de julio de 2026, con una programación que abarca cinco espacios clave: el Museo Oiasso, el Paseo Marítimo, la Plaza de la República, el Castillo de Santa Catalina y el Barrio de San Juan. Cada lugar evoca un aspecto distinto de la vida en la antigua Oiasso: desde sus termas y su necrópolis hasta su puerto comercial y sus minas de hierro en las cercanías de Andoain.
Más de 50 actividades construidas sobre evidencia arqueológica real
No hay ficción gratuita. Cada escena, cada taller y cada degustación se basa en hallazgos documentados: cerámicas sigillatas halladas en las excavaciones de 2018, inscripciones latinas recuperadas en el yacimiento de la Playa de Hondarribia o los restos de una calzada romana descubierta en 2023 bajo la carretera N-121-B.
Contexto histórico: Oiasso, puerto olvidado y clave del Imperio
Oiasso no fue una ciudad secundaria. Fue un oppidum con estatus de municipium, con foro, acueducto y una red de comercio que conectaba con Burdeos, Tarraco y Roma. Su declive comenzó en el siglo V, tras las invasiones sármatas y vándalas, pero su legado permaneció enterrado —hasta que los arqueólogos lo rescataron en los años 90. Hoy, el Museo Oiasso alberga más de 3.200 piezas vinculadas a la ciudad romana, y el festival las saca a la calle.
La participación ciudadana transforma la historia en experiencia vivida
Más del 65 % de las actividades están diseñadas para la participación activa: talleres de mosaico con técnicas de opus vermiculatum, forja de broches de bronce siguiendo moldes originales, y simulacros de reclutamiento legionario con pruebas físicas y juramento en latín. Familias enteras se inscriben semanas antes: en 2025, se agotaron las 1.200 plazas para el taller de cerámica en 47 minutos.
El festival también incluye espectáculos nocturnos en el Castillo de Santa Catalina, donde actores profesionales recrean escenas de la vida cotidiana romana: desde el mercado de pescado en el puerto hasta los debates filosóficos en el foro. Todo con vestuario validado por el Departamento de Arqueología de la Universidad del País Vasco.
Un modelo de turismo cultural sostenible y de proximidad
El impacto económico del festival superó los 2,8 millones de euros en 2025, según datos del Ayuntamiento de Irún. Pero su valor va más allá: el 72 % de los visitantes son residentes de la CAV y Navarra, lo que refuerza su carácter de iniciativa local con proyección nacional. Además, el 40 % de los puestos del mercado artesanal están ocupados por artesanos locales que trabajan con técnicas tradicionales recuperadas a partir de fuentes romanas.
Claves del asunto
- La XVI edición del Festival Romano Dies Oiassonis se celebra del 15 al 19 de julio de 2026 en Irún (Guipúzcoa).
- Incluye cerca de 50 actividades basadas en hallazgos arqueológicos reales del yacimiento de Oiasso.
- El Museo Oiasso es el eje central del festival y alberga más de 3.200 piezas romanas.
- El 65 % de las actividades son participativas y validadas por expertos del Departamento de Arqueología de la UPV/EHU.
- El festival generó 2,8 millones de euros en impacto económico en 2025 y atrajo a más de 42.000 visitantes.
