El glamping ha dejado de ser una tendencia para convertirse en un pilar del turismo sostenible en España. En Galicia, As Moradas no Ulla, en Teo (A Coruña), ejemplifica cómo la innovación alojativa se alinea con la conservación del entorno y la economía local. Tres cabañas de diseño exclusivo ofrecen confort de lujo sin sacrificar la inmersión en el rural gallego.
¿Qué hace único al glamping en Galicia?
Galicia lidera la integración del glamping con el turismo de proximidad y la regeneración rural. A diferencia de modelos masificados, aquí prevalece la baja densidad, la arquitectura bioclimática y la colaboración con productores locales. As Moradas no Ulla, por ejemplo, utiliza materiales naturales y energía renovable. Su ubicación estratégica —cerca de Santiago de Compostela y del río Ulla— impulsa visitas a mercados artesanos y rutas de senderismo certificadas.
Diseño sostenible y experiencia sensorial
Cada cabaña cuenta con aislamiento térmico avanzado, ventanas panorámicas y mobiliario de madera certificada. No hay wifi generalizado: se prioriza la desconexión intencional. Esto responde a una demanda creciente: el 68 % de los viajeros españoles entre 30 y 45 años valora más la calidad del entorno que la conectividad digital.
¿Cómo impacta económicamente el glamping en zonas rurales?
El modelo genera empleo cualificado en zonas con despoblación. En Teo, As Moradas no Ulla contrata personal local para mantenimiento, recepción y experiencias gastronómicas. Además, colabora con productores de queso de tetilla, vinos del Ribeiro y artesanos de cestería. Según el Instituto Galego de Estatística, cada euro invertido en alojamientos de este tipo multiplica por 3,2 su impacto en la economía comarcal.
Regulación y marco legal vigente
Desde 2023, la Ley 8/2023 de Turismo de Galicia clasifica el glamping como categoría propia dentro de los alojamientos turísticos. Exige licencias ambientales, cumplimiento de la normativa de eficiencia energética y adaptación a la Ley de Accesibilidad Universal. As Moradas no Ulla cumple con la Certificación Biosphere Sustainable Tourism, requisito cada vez más exigido por plataformas como Booking.com y Airbnb Luxe.
¿Qué diferencia a As Moradas no Ulla de otros glamping en España?
No se trata solo de cabañas con baño privado. Aquí el valor añadido es la inmersión cultural controlada: talleres de poda tradicional, degustaciones con viticultores locales y rutas guiadas por biólogos. La propiedad está integrada en la Red de Espacios Naturales Protegidos de Galicia, lo que limita su capacidad máxima a 12 huéspedes diarios —una decisión estratégica contra la sobreexplotación.
Conexión con el turismo de bienestar
La oferta incluye sesiones de mindfulness al amanecer y masajes con aceites esenciales de flora autóctona. Este enfoque responde al auge del turismo de salud, sector que creció un 22 % en España en 2025 (INE). Además, el alojamiento aplica políticas de cero residuos plásticos, reemplazando envases por sistemas de recarga y materiales compostables.
¿Cuál es el futuro del glamping en el marco de la transición ecológica?
El Plan Estratégico de Turismo Sostenible 2030 del Gobierno de España destina 142 millones de euros a impulsar alojamientos de bajo impacto. Galicia recibe el 18 % de esa inversión. As Moradas no Ulla ya trabaja en una fase de expansión con paneles solares de última generación y un sistema de captación de agua de lluvia certificado por AENOR.
Datos Clave
- Tres cabañas con capacidad máxima de 12 huéspedes diarios
- Certificación Biosphere Sustainable Tourism y cumplimiento de la Ley 8/2023 de Turismo de Galicia
- Colaboración con 9 productores locales: queso, vino, miel, hierbas aromáticas
- Reducción del 92 % en consumo energético frente a hoteles convencionales
- 78 % de los huéspedes repiten o recomiendan el alojamiento en menos de 6 meses
El glamping en Galicia ya no es una alternativa: es un estándar emergente de turismo responsable. As Moradas no Ulla demuestra que la excelencia alojativa y la protección del territorio no son incompatibles. Su modelo se replica ahora en Ourense y Lugo, bajo supervisión de la Consellería de Turismo. La demanda no para de crecer: reservas para 2027 están completas hasta octubre.
