El sol de julio acaricia las cuerdas de una raqueta recién tensada. Un jugador se detiene en la línea de saque de la pista número 3 de La Residencia, A Belmond Hotel, en Deià (Mallorca). A sus espaldas, la Serra de Tramuntana se recorta contra el cielo azul. Abajo, el Mediterráneo brilla. No es un escenario de película: es una realidad cotidiana para cientos de huéspedes que eligen España no solo por sus playas, sino por su infraestructura deportiva de lujo.
España ya no compite solo con destinos de sol y playa. Ahora atrae a turistas especializados: tenistas amateurs, entrenadores certificados y familias que buscan vacaciones activas. Según datos del Instituto de Turismo de España, el segmento de turismo deportivo especializado creció un 23 % en 2025, liderado por el tenis, el golf y el ciclismo de montaña.
La Residencia redefinió el tenis vacacional en Mallorca
Desde 2018, La Residencia ha invertido más de 4,2 millones de euros en su complejo de tenis. No se trata de una pista anexa, sino de un ecosistema: seis pistas de tierra batida profesional, dos de césped sintético, un centro de fitness con entrenadores certificados por la Federación Española de Tenis, y un programa de clínicas semanales con exjugadores del circuito ATP.
El hotel no oculta su apuesta: el tenis es su segunda identidad, después del arte. Sus habitaciones Premium incluyen acceso prioritario a las pistas, alquiler gratuito de raquetas Babolat y análisis biomecánico gratuito con tecnología 3D. En 2025, el 68 % de sus reservas de julio y agosto fueron hechas por huéspedes que declararon el tenis como motivo principal del viaje.
El tenis como eje de desarrollo turístico sostenible
Este modelo ya se replica en otras zonas. En Andalucía, el Hotel Almijara en Nerja ha transformado sus jardines en un complejo de cuatro pistas con iluminación LED de bajo consumo y sistema de riego inteligente. En Cataluña, el Hotel Mas Tapiolas en Girona ofrece programas de tenis familiar con monitor bilingüe y talleres de nutrición deportiva para niños.
Estas iniciativas no son aisladas. Forman parte de la estrategia Turismo Activo 2030, impulsada por el Ministerio de Industria y Turismo y cofinanciada por fondos europeos NextGenerationEU. El plan destina 127 millones de euros a la modernización de instalaciones deportivas turísticas, con prioridad para proyectos que integren sostenibilidad, accesibilidad y formación local.
Antecedentes legales y normativos
La regulación de estas instalaciones se rige por tres marcos: la Ley 10/1990 del Deporte, la Ley de Ordenación del Turismo y el Real Decreto 1130/2021, que establece los requisitos técnicos mínimos para instalaciones deportivas abiertas al público. Además, todas las pistas deben cumplir con la norma UNE-EN 15330-1:2022, que regula la seguridad y calidad de las superficies de juego.
El impacto económico en zonas rurales y costeras
En Deià, el tenis ya genera el 14 % del empleo local directo. Diez monitores, siete técnicos de mantenimiento y cuatro personal de recepción especializado en gestión de reservas deportivas trabajan todo el año. El ayuntamiento reportó un aumento del 31 % en ingresos por tasas turísticas desde la ampliación del complejo en 2023.
Pero el efecto se multiplica. Los restaurantes cercanos incorporaron menús tenis recovery: proteínas vegetales, hidratación funcional y postres sin azúcar añadido. Una panadería artesanal local ahora produce barras energéticas certificadas por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).
Claves del asunto
- La Residencia es el primer hotel español con certificación ITF Tennis Venue Gold.
- Las reservas con paquete tenis + alojamiento tienen una ocupación del 92 % en verano, frente al 74 % promedio nacional.
- El 41 % de los huéspedes que practican tenis en estos hoteles repiten al menos una vez cada 18 meses.
- El turismo tenístico genera un gasto medio diario un 37 % superior al turismo convencional, según el INE.
El reto de la accesibilidad y la formación
No todo es superficie lisa y saques perfectos. El Consejo Superior de Deportes advierte que solo el 22 % de los complejos turísticos con pistas cuentan con adaptaciones para personas con discapacidad motriz. Además, hay una escasez crítica de monitores bilingües especializados en tenis adaptado: menos de 300 profesionales certificados en toda España.
La Federación Española de Tenis lanzó en marzo de 2026 un programa de becas para jóvenes entrenadores de zonas rurales, con prioridad para mujeres y personas mayores de 45 años. Ya han recibido formación 142 monitores en 12 comunidades autónomas.
El tenis ya no es solo un deporte. Es un eje de cohesión territorial, un motor de empleo cualificado y una herramienta de revalorización de paisajes únicos. Y cada saque que cruza el Mediterráneo desde una pista de Mallorca suena, también, como una inversión en futuro.
