Andalucía se enfrenta a una situación crítica debido a la llegada de la borrasca Leonardo, un fenómeno meteorológico que ha traído consigo intensas lluvias y vientos, provocando inundaciones y desalojos en diversas localidades. Este miércoles, el presidente de la Junta, Juanma Moreno, advirtió sobre un «río atmosférico» que afecta a toda la comunidad, lo que ha llevado a la suspensión de clases presenciales y a recomendaciones de evitar desplazamientos. La situación es especialmente preocupante en la sierra de Cádiz, donde se han reportado los mayores daños.
La tarde del miércoles, el comité de crisis andaluz se reunió para evaluar si se reanudarían las clases presenciales al día siguiente. Antonio Sanz, consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, indicó que más de 3.500 personas han sido desalojadas en la comunidad debido al temporal, con Cádiz, Málaga y Jaén siendo las provincias más afectadas. Sanz enfatizó que, aunque se espera una pausa en las lluvias, el riesgo persiste y pidió a la ciudadanía que mantenga la prudencia.
En Cortes de la Frontera, la situación es alarmante, ya que la localidad se encuentra incomunicada por carretera. Almargen, por su parte, ha sido descrita como «absolutamente anegada». La delegada del Gobierno andaluz en Málaga, Patricia Navarro, informó sobre el despliegue de operativos para atender la situación, destacando que el río ha arrastrado un puente en Arriate, aunque no se han reportado daños personales.
Pedro Fernández, delegado del Gobierno en Andalucía, confirmó que hasta el momento se han realizado alrededor de 3.000 desalojos en las zonas más críticas, como Campo de Gibraltar y Jerez de la Frontera. La Unidad Militar de Emergencias (UME) ha desplegado 300 efectivos en la comunidad, listos para actuar en caso de que la situación se agrave. Su labor incluye la contención de residuos en balsas y el rescate acuático en áreas inundadas.
En Granada, el Ayuntamiento de Vélez de Benaudalla ha emitido alertas sobre la crecida del río Guadalfeo, instando a los residentes cercanos a evacuar sus viviendas. En Cúllar, unas 170 personas se encuentran aisladas en tres pedanías debido a los efectos del temporal, mientras que en Huelva, se han desalojado a 18 personas en la zona de Peguerillas por el aumento del caudal del río Odiel.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha declarado que el Ejército está preparado para intervenir si la situación lo requiere. Además, la UME ha comenzado a levantar muros de contención en Aznalcóllar para evitar filtraciones de la balsa, mientras que en Sevilla, se han cortado carreteras debido a la crecida del arroyo Miraflores.
La Cruz Roja también ha activado su dispositivo de emergencia, movilizando voluntarios y recursos para atender a las personas afectadas por las inundaciones. En total, se han registrado más de 159 incidencias en Andalucía desde el inicio de la borrasca, con la mayoría de los reportes provenientes de Cádiz, Málaga y Granada.
La situación sigue siendo crítica, y las autoridades continúan monitoreando el desarrollo de la borrasca Leonardo, instando a la población a mantenerse informada y a seguir las recomendaciones de seguridad. La comunidad se enfrenta a un desafío significativo, y la colaboración entre las diferentes entidades de emergencia es crucial para mitigar los efectos de este fenómeno meteorológico.
