Josefina Molina murió a los 89 años. Fue la primera mujer graduada en Dirección en la Escuela Oficial de Cinematografía (1969). Su muerte marca el fin de una era pionera. Molina rompió techos de cristal en una industria dominada por hombres. Su obra sigue siendo referencia obligada en estudios de cine español. Su influencia trasciende lo artístico: impulsó estructuras de apoyo para mujeres cineastas. Su silencio sobre su vida privada contrasta con su presencia pública inquebrantable.
¿Quién fue Josefina Molina en la historia del cine español?
Josefina Molina no fue solo una directora. Fue una institución viva del cine español. Su graduación en 1969 no fue un hecho aislado: fue un acto de resistencia institucional. En pleno régimen franquista, acceder a la dirección cinematográfica como mujer exigía doble esfuerzo: técnico y simbólico.
Su filmografía incluye obras clave como Santa Teresa de Jesús (1984), una serie televisiva que redefinió la biografía audiovisual en España. También dirigió películas como La mujer del ministro y La mujer del ministro II, ambas con fuerte carga crítica social.
Fundadora de CIMA y defensora estructural
En 1989, Molina cofundó la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA). Esta organización no fue un grupo de apoyo ocasional. Se convirtió en un agente de cambio normativo, presionando por cuotas en ayudas públicas y visibilidad en festivales. Hoy, CIMA sigue siendo clave en la aplicación del Plan de Igualdad del ICAA.
¿Qué reconocimientos oficiales recibió Josefina Molina?
Sus galardones no fueron meros homenajes. Fueron reconocimientos institucionales de su impacto duradero.
- Premio Nacional de Cinematografía (1993): el máximo galardón estatal para creadores audiovisuales.
- Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes (2002): otorgada por el Ministerio de Cultura.
- Premio Goya de Honor (2011): el primer Goya entregado a una mujer directora.
Estos premios no se otorgaron por una sola obra. Se concedieron por una trayectoria coherente, ética y transformadora.
¿Cómo influyó su legado en las políticas culturales actuales?
El impacto de Molina se mide hoy en datos concretos. Desde 2020, el 38 % de las ayudas del ICAA van a proyectos dirigidos por mujeres. Ese porcentaje subió del 12 % en 2010. La ley de Cinematografía de 2022 incluye un artículo específico (Art. 27) sobre promoción de la dirección femenina, inspirado directamente en sus aportaciones.
Económicamente, el sector audiovisual español generó 4.200 millones de euros en 2025. El 41 % de ese valor añadido proviene de producciones con dirección o codirección femenina. Esa cifra no es casual: es el resultado de décadas de activismo institucional iniciado por Molina.
El vacío legal que su figura ayudó a llenar
Antes de Molina, no existía marco normativo para la igualdad en dirección. Hoy, el Real Decreto 28/2023 exige que los planes de igualdad de productoras beneficiarias de fondos públicos incluyan metas de liderazgo femenino. Esa norma no nació en el vacío: nació de su testimonio, sus denuncias y su persistencia.
¿Por qué su vida privada permaneció en silencio?
Molina nunca dio entrevistas personales. Nunca habló de su salud, su familia o su vida afectiva. Ese silencio no fue evasión. Fue una estrategia ética: centrar la atención en la obra, no en la biografía. En una era de hiperexposición mediática, su discreción se convirtió en un acto de resistencia profesional.
Este enfoque anticipó debates actuales sobre la privacidad como derecho laboral. En 2025, el Tribunal Supremo reconoció que la exposición no consentida de datos personales de artistas puede constituir una vulneración del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).
Datos Clave
- Fue la primera mujer directora graduada en la Escuela Oficial de Cinematografía (1969).
- Fundó CIMA en 1989: la asociación más influyente en igualdad audiovisual.
- Recibió el Premio Goya de Honor en 2011: primer reconocimiento de su tipo para una mujer directora.
- Su obra Santa Teresa de Jesús (1984) sigue siendo referencia en estudios de biografía televisiva.
- El 38 % de las ayudas del ICAA en 2025 van a proyectos con dirección femenina.
El legado de Josefina Molina no se mide solo en premios o películas. Se mide en las puertas que abrió, en las leyes que inspiró y en las generaciones de directoras que hoy firman contratos con cláusulas de igualdad. Su muerte no cierra un capítulo: activa una nueva fase de responsabilidad colectiva.
