El vapor sube en espiral entre los pinos de Sierra Alhamilla. A las 7:15 de la mañana, un grupo de jubilados se sumerge lentamente en el agua a 58°C, mientras el sol asoma tras las crestas del macizo. No es un spa de lujo: es el manantial termal de Pechina, activo desde la época fenicia, y hoy, un símbolo frágil de memoria, salud y resistencia territorial.
El manantial de Sierra Alhamilla no es un recurso turístico: es un patrimonio vivo con raíces en el siglo VIII a.C.
Arqueólogos han documentado restos de baños rituales fenicios en las inmediaciones. Los romanos lo integraron en su red de termas públicas. Durante la dominación árabe, se construyó una alberca de mampostería que aún conserva parte de su estructura original. En el siglo XVIII, la Corona española ordenó su restauración como centro de curación para soldados heridos en las campañas del norte de África.
Hoy, el manantial sigue funcionando bajo gestión municipal, pero sin plan de conservación integral ni financiación estable. Su caudal ha disminuido un 17% en los últimos 12 años, según datos del Instituto Geológico y Minero de España (IGME).
David Bisbal convirtió el manantial en símbolo de identidad almeriense
El cantante, nacido en Almería capital, ha filmado tres videoclips en las laderas de Sierra Alhamilla. En 2024, donó 25.000 euros de su fundación a la asociación vecinal de Pechina para rehabilitar los accesos peatonales al manantial. «No es solo agua caliente. Es memoria que se toca», dijo en una entrevista en Radio Almería.
Sus redes sociales registran más de 420.000 interacciones cada vez que publica una imagen del manantial. Esa visibilidad ha impulsado dos proyectos: la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) en trámite ante la Junta de Andalucía y la inclusión del sitio en la Ruta Termal del Sureste, promovida por Turismo de España.
El entorno natural está bajo presión por la sequía y el cambio de uso del suelo
Sierra Alhamilla alberga 43 especies vegetales endémicas, entre ellas el Limonium almeriense, una planta que solo crece en sus acantilados. Pero los incendios forestales de 2023 quemaron 1.200 hectáreas, y la sequía prolongada ha reducido los caudales de los arroyos que alimentan el manantial.
Un informe de la Consejería de Sostenibilidad de Andalucía advierte que el 63% de los manantiales de la provincia han perdido caudal desde 2010. En Pechina, el nivel freático descendió 4,8 metros entre 2015 y 2025.
Antecedentes históricos del manantial
El manantial fue mencionado por primera vez en un documento cartográfico árabe del siglo X, donde se lo describe como «el ojo que cura sin medicina». En 1927, el médico almeriense Francisco Sánchez publicó un estudio clínico con 127 pacientes tratados por artrosis, con una mejora del 71% tras 15 sesiones. En 2008, la Universidad de Almería confirmó la alta concentración de sulfatos, calcio y magnesio en sus aguas —componentes clave para la regeneración dérmica y la movilidad articular.
Las multas a propietarios por obras no autorizadas amenazan la integridad del sitio
Desde 2022, la Junta de Andalucía ha impuesto 14 sanciones a propietarios de fincas colindantes por construcciones no autorizadas en zonas de protección hidrológica. Una de ellas, de 3.000 euros, afectó a una vivienda que desvió un arroyo natural que alimentaba el manantial. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía confirmó la sanción en mayo de 2026, reafirmando que el manantial forma parte del dominio público hidráulico, no del privado.
Claves del asunto
- El manantial de Sierra Alhamilla tiene 2.500 años de uso continuado y es el único de su tipo en la cuenca del Mediterráneo occidental con registro arqueológico ininterrumpido.
- Su agua a 58°C contiene 1.840 mg/L de sales minerales, cifra superior al 92% de las termas europeas reconocidas por la Organización Mundial de la Salud.
- La declaración como Bien de Interés Cultural está pendiente de resolución desde noviembre de 2025.
- El Ayuntamiento de Pechina gestiona el acceso, pero carece de presupuesto para mantenimiento: recibe 12.400 euros anuales, menos del 40% de lo necesario según el Plan Director de Patrimonio Termal de Andalucía.
- La Ruta Termal del Sureste incluye ya 11 municipios, pero Pechina no cuenta con señalización turística oficial ni con guías certificados en lengua inglesa o francesa.
La protección del manantial no es solo una cuestión ambiental: es una prueba de fuego para la coherencia entre política cultural, salud pública y desarrollo rural. Mientras David Bisbal sigue publicando fotos desde sus orillas, los técnicos del IGME miden caudales y los vecinos de Pechina limpian los accesos con sus propias manos. El manantial sigue brotando. Pero ya no basta con que siga vivo: hay que garantizar que siga siendo suyo.
