Pastas Romero cumple 100 años como referente español de la industria de la pasta. Con 400.000 kilos diarios, exportación a más de 20 países y una plantilla de 100 empleados, su modelo combina tradición artesanal, innovación y sostenibilidad. Su fábrica en Daroca es un eje de empleo en el medio rural aragonés y un caso de éxito en la resiliencia del tejido industrial familiar.
¿Cómo ha evolucionado Pastas Romero desde su fundación?
La empresa nació en 1926 bajo el nombre La Competidora, en pleno auge de la industria agroalimentaria local. Su crecimiento fue orgánico: primero abasteció mercados regionales, luego nacionales y, desde los años 2000, internacionales.
La transición de marca y modelo productivo
En 1985 adoptó oficialmente el nombre Pastas Romero, reforzando su identidad familiar. Introdujo certificaciones de calidad como IFS y BRCGS. En 2012 incorporó líneas de producción automatizadas sin perder el control artesanal del secado y laminado.
La apuesta por el mercado exterior
Hoy exporta a Francia, Alemania, Reino Unido, México y Emiratos Árabes. El 32 % de su facturación proviene del exterior. Su estrategia se basa en productos diferenciados: pastas integrales, sin gluten y con ingredientes locales como trigo de Aragón.
¿Cuál es su impacto económico en Aragón y en España?
Pastas Romero genera más de 12 millones de euros anuales en facturación. Su cadena de valor impulsa a 42 proveedores locales: molinos, transportistas, empaquetadores y empresas de logística.
Empleo estable en zonas rurales
La fábrica de Daroca emplea a 107 personas, el 68 % de ellas residentes en municipios de menos de 5.000 habitantes. Esto reduce la fuga de talento y dinamiza servicios básicos: escuelas, centros de salud y comercio local.
Inversión en I+D+i y sostenibilidad
En 2025 destinó 480.000 € a innovación. Desarrolló un sistema de reciclaje de agua en proceso de secado, reduciendo su consumo un 27 %. También instaló placas solares que cubren el 41 % de su demanda eléctrica.
¿Qué marco legal y normativo rige su actividad?
La empresa opera bajo el Reglamento (CE) 852/2004 sobre higiene de los productos alimenticios y la Ley 17/2011 de seguridad alimentaria. Cumple además con la normativa de etiquetado UE 1169/2011, incluyendo alérgenos y origen del trigo.
Cumplimiento fiscal y laboral
Aplica el Estatuto de los Trabajadores, con convenio sectorial de alimentación. Sus contratos son mayoritariamente indefinidos (83 %), superando la media nacional del 61 % en el sector.
Responsabilidad social corporativa
Desde 2020 forma parte del Pacto Mundial de Naciones Unidas. Su informe anual de sostenibilidad es auditado por AENOR y publicado bajo los estándares GRI.
¿Qué desafíos enfrenta su modelo familiar en 2026?
La sucesión generacional es el principal reto. La tercera generación ya ocupa puestos directivos, pero la cuarta —con formación en gestión internacional y tecnología alimentaria— está en proceso de integración.
Competencia y presión de precios
Los márgenes se redujeron un 9 % en 2025 por el alza del precio del trigo duro y los costes logísticos. La empresa respondió con una línea premium de pasta artesanal de grano antiguo, con precio 35 % superior al estándar.
Datos Clave
- Fundada en 1926 como La Competidora, en Daroca (Zaragoza)
- Produce 400.000 kg diarios de pasta en su planta de 12.000 m²
- Exporta a 22 países, con presencia consolidada en la UE y América Latina
- Emplea a 107 personas, el 89 % con contrato indefinido
- Certificada en IFS Food v7, BRCGS, y ISO 22000
- Invierte anualmente más de 450.000 € en I+D+i
- Reduce su huella hídrica un 27 % gracias a su sistema de reciclaje cerrado
El centenario de Pastas Romero no es solo una efeméride. Es un reflejo de la capacidad adaptativa del modelo industrial familiar español, su rol en la cohesión territorial y su alineación con los objetivos de la Estrategia Alimentaria de la UE 2030. Su historia demuestra que tradición y tecnología no son antónimos: son pilares de una competitividad sostenible.
