El andamio del número 13 de Estrecha de San Andrés cruje suavemente bajo una brisa marina de julio. Desde la acera, vecinos observan por primera vez en 13 años una fachada con galerías restauradas: madera clara, hierro forjado y vidrieras que devuelven luz a un callejón que parecía olvidado.
Los números 9, 11 y 13 de esta estrecha vía del casco viejo coruñés no eran ruinas abandonadas. Eran un síntoma: la dificultad de revitalizar el centro histórico bajo el régimen de Pescadería-Orzán, ámbito de especial protección que exige compatibilidad con el patrimonio, no solo con el plano urbanístico.
Tres solares, una década de espera y dos años de obra intensa
La rehabilitación no empezó por decisión espontánea. Empezó tras 12 a 24 meses de espera para obtener licencias, un trámite que exigió ajustes técnicos, informes de patrimonio y acuerdos con la Xunta de Galicia y el Concello de A Coruña. Solo entonces, en agosto de 2024, se levantaron los andamios en los tres solares contiguos.
La constructora y promotora coruñesa Teccmo, propietaria del número 9 y ejecutora de los tres proyectos, califica la intervención como «muy laboriosa, compleja, incómoda». No se trataba de derribar y reconstruir. Se trataba de reforzar estructuras centenarias, integrar instalaciones modernas sin romper la traza original y respetar los volúmenes que el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de A Coruña prohíbe alterar.
Galerías como símbolo de continuidad urbana
Las galerías —elemento distintivo de la arquitectura coruñesa del siglo XX— reaparecen ahora como pieza clave de la identidad visual. En los números 9 y 11 ya están visibles. En el 13, el andamio se desmontará antes de septiembre. Su diseño reproduce fielmente las proporciones y materiales históricos, con certificación del Servicio de Patrimonio de la Xunta.
Cada edificio tiene planta baja y tres alturas, más bajo cubierta. El número 13 albergará cuatro viviendas de alquiler por planta, todas de pequeño formato: estudios de entre 32 y 45 m². En los otros dos, con solares más amplios, los pisos superan los 60 m² y se vendieron a particulares antes de que se vertiera el primer metro cúbico de hormigón.
Los tres bajos comerciales —uno por edificio— están en el mercado. Ninguno tiene inquilino aún, pero su ubicación, a 200 metros de la plaza de María Pita, los sitúa en una zona con alta demanda de locales para servicios de proximidad.
El marco legal que frena y protege al mismo tiempo
El peso del régimen de protección especial
El ámbito Pescadería-Orzán no es una etiqueta decorativa. Es un estatus jurídico que deriva del Decreto 142/2019 de Patrimonio Histórico de Galicia, aplicado al casco antiguo de A Coruña mediante el PGOU 2021. Cualquier obra debe superar tres filtros: viabilidad estructural, compatibilidad con la trama urbana y respeto a los elementos singulares —como las galerías, los zócalos de granito o las carpinterías originales.
Esto explica por qué los proyectos estuvieron paralizados desde 2013: faltaban estudios de estabilidad, no se había definido el sistema de evacuación de aguas pluviales en edificios con cubierta inclinada y no se había acordado con el Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia la solución para integrar ascensores sin alterar los patios interiores.
El impulso del Plan de Vivienda Estatal 2023–2027
La reactivación llegó con la cofinanciación estatal. Los tres solares recibieron ayudas del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, dentro del eje de rehabilitación de vivienda en entornos urbanos consolidados. El 40 % de la inversión —más de 1,2 millones de euros— provino de fondos Next Generation EU.
Claves del asunto
- Los números 9, 11 y 13 de Estrecha de San Andrés eran solares abandonados desde 2013 y ahora finalizan su rehabilitación en julio de 2026.
- La obra requirió entre 12 y 24 meses de trámites previos, debido al régimen de especial protección del ámbito Pescadería-Orzán.
- Las galerías restauradas cumplen con la normativa del Servicio de Patrimonio de la Xunta y son réplicas técnicas de las originales.
- El Plan de Vivienda Estatal 2023–2027 y los fondos Next Generation EU financiaron el 40 % del proyecto.
- Se construyeron 12 viviendas en total: 4 en cada edificio, todas con destino a alquiler o venta en el mercado residencial de proximidad.
La rehabilitación no es solo una obra. Es un precedente. Muestra que, con paciencia técnica y marco normativo claro, el centro histórico de A Coruña puede dejar de ser un museo en ruinas y convertirse en un barrio habitado, diverso y funcional. Los andamios caen. Las galerías quedan.
