Bruselas, 18 de junio de 2026. El aire frío de la sala de prensa del Parlamento Europeo contrastaba con la intensidad del discurso de Alberto Núñez Feijóo. Frente a cámaras y periodistas, el presidente del PP clavó el dedo en la mesa: «Es la hora de la verdad». No eran palabras vacías. Detrás de ellas, una estrategia política de alto voltaje: forzar una moción de censura conjunta con PNV y Junts, con el único objetivo de convocar elecciones anticipadas y dar fin a la legislatura de Pedro Sánchez.
El líder popular no eligió un escenario cualquiera. Al hablar desde Bruselas, subrayó la gravedad del momento: España, según su diagnóstico, está perdiendo credibilidad en Europa. Citó tres síntomas concretos: la ausencia de Presupuestos Generales del Estado desde 2024, una acumulación de casos de corrupción que «degradan la imagen del país» y un bloqueo institucional que ha paralizado el Congreso.
Feijóo acusa al Gobierno de paralizar la democracia
Feijóo denunció que el Ejecutivo ha vetado sistemáticamente la votación de enmiendas parlamentarias, una práctica que, según afirmó, «no es técnica ni transitoria: es una estrategia deliberada para anular la función legislativa del Congreso». El PP ya ha advertido que, si el bloqueo persiste, acudirá al Tribunal Constitucional. No se trata de una amenaza retórica: el partido ya ha iniciado la redacción de un recurso de inconstitucionalidad contra el procedimiento de tramitación de los Presupuestos.
El líder popular no se limitó a criticar. Ofreció un diagnóstico estructural: «España no puede convertirse en una república bananera». La frase, pronunciada con pausa y mirada fija a cámara, resonó en medios nacionales e internacionales. Para Feijóo, la falta de gobernabilidad no es un problema técnico, sino un riesgo institucional que afecta a la estabilidad económica, la inversión extranjera y la confianza ciudadana.
El llamado a PNV y Junts es estratégico y urgente
La apelación a PNV y Junts no es casual. Ambos partidos han sido piezas clave en la gobernabilidad del Gobierno de coalición. Pero Feijóo apela a su responsabilidad histórica: «No se trata de alianzas ideológicas, sino de defensa de la Constitución y del Estado de Derecho». En los pasillos de Bruselas, fuentes del PP confirmaron que ya se han producido contactos discretos con representantes de ambas formaciones. El mensaje es claro: sin Presupuestos, sin debate parlamentario y con una legislatura en estado de coma, «la única salida democrática es volver a las urnas».
Antecedentes del bloqueo
Desde enero de 2025, el Congreso no ha aprobado ninguna ley orgánica ni ley de bases. Las enmiendas a los Presupuestos fueron rechazadas en bloque por el Gobierno, sin debate ni votación nominal. Según datos del Congreso de los Diputados, más del 78 % de las enmiendas presentadas por la oposición en 2026 han sido desestimadas de forma automática. El Consejo General del Poder Judicial ha señalado, en informes internos, que esta práctica «erosiona el equilibrio entre poderes».
La presión europea se suma al desgaste interno
El escenario europeo no es neutro. En los últimos tres meses, la Comisión Europea ha retrasado la evaluación de tres fondos NextGenerationEU destinados a España por «falta de claridad presupuestaria». Además, el Banco Central Europeo ha advertido sobre «riesgos de desaceleración fiscal» en países sin cuentas públicas aprobadas. Feijóo citó estos hechos como prueba de que «la parálisis no se queda en Madrid: se exporta a Bruselas, y se paga con retrasos en ayudas y menor inversión».
Marco legal aplicable
El artículo 113 de la Constitución Española permite la moción de censura para forzar la dimisión del presidente del Gobierno. Requiere el apoyo de la mayoría absoluta del Congreso (176 diputados). Actualmente, PP (137), PNV (6) y Junts (7) suman 150 escaños. Para lograr la mayoría, necesitarían el respaldo de al menos 26 diputados más —una cifra que, según análisis del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, podría alcanzarse con el voto de diputados independientes y algunos miembros de Vox o Sumar, si se articula una propuesta centrada en la restitución de la normalidad constitucional.
El cambio político está más cerca que nunca
«El cambio no es una promesa: es una necesidad inaplazable», afirmó Feijóo al cerrar su intervención. No habló de programas ni de coaliciones futuras. Habló de instituciones, de tiempo perdido y de ciudadanos que «no entienden por qué no se aprueban leyes que afectan a sus pensiones, a sus recibos de luz o a sus viviendas». El mensaje fue claro: la moción de censura no es un golpe, sino un rescate.
Claves del asunto
- Alberto Núñez Feijóo ha lanzado un llamado público y directo a PNV y Junts para impulsar una moción de censura y convocar elecciones anticipadas.
- El bloqueo parlamentario incluye la votación automática de enmiendas, lo que ha paralizado la actividad legislativa desde principios de 2025.
- El PP prepara un recurso de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional si el Gobierno mantiene el veto a la tramitación de leyes.
- La falta de Presupuestos Generales del Estado desde 2024 ha generado retrasos en fondos europeos y advertencias del Banco Central Europeo.
