La huelga en Atención Primaria de Galicia está a menos de 24 horas de su ejecución. El comité de huelga de CIG-Saúde mantiene una negociación intensa con la Consellería de Sanidade y el Servizo Galego de Saúde (Sergas). El objetivo es evitar la jornada de paro del jueves 23 de abril. Pero las conversaciones aún no han logrado un acuerdo vinculante ni compromisos operativos.
¿Por qué se convocó la huelga en los PAC de Galicia?
La huelga responde a una acumulación crítica de sobrecarga asistencial, falta de plantilla estable y condiciones laborales insostenibles en los Puntos de Atención Continuada (PAC). Los profesionales denuncian jornadas extenuantes, rotaciones forzadas y ausencia de refuerzos pese al aumento de demanda.
Falta de propuestas concretas en la negociación
En la reunión del martes, Sergas no presentó contrapropuestas. Solo tomó nota de las reivindicaciones. Eso generó desconfianza. La CIG-Saúde exige medidas ejecutables, no documentos formales sin calendario ni presupuesto.
¿Qué cambios ya están en marcha en los PAC gallegos?
Ya es oficial: los PAC de Galicia abrirán 24 horas los sábados, domingos y festivos. Esta medida entró en vigor sin acuerdo sindical. Es una decisión unilateral del Sergas. No resuelve las demandas centrales del personal: estabilidad, retribución justa y reducción de listas de espera.
El horario extendido no sustituye la inversión estructural
Abrir los fines de semana no compensa la falta de médicos de familia, la escasez de enfermeros ni la ausencia de personal administrativo. Sin refuerzo real, el horario ampliado agrava la fatiga laboral.
¿Cuál es el marco legal que rige la huelga en sanidad?
La Ley 20/2021 de garantía de los servicios esenciales exige que, en sanidad, se mantenga un mínimo esencial de cobertura durante la huelga. Eso obliga a los sindicatos a comunicar con 10 días de antelación los servicios mínimos. CIG-Saúde ya los presentó. La Consellería los ha aceptado, pero no ha negociado las causas del conflicto.
La huelga está amparada por la Constitución y la Ley de Libertad Sindical
El derecho a la huelga está protegido en el artículo 28 de la Constitución Española. En Galicia, la Ley 10/2007 de Salud Pública refuerza la obligación de garantizar la continuidad asistencial. Pero no exime al Sergas de atender las causas profundas del malestar laboral.
¿Qué impacto económico tiene la paralización en Atención Primaria?
Un paro en AP afecta directamente al gasto público sanitario, al ausentismo laboral en otros sectores y a la productividad regional. Cada día de huelga en Galicia puede implicar una pérdida estimada de 1,2 millones de euros en costes operativos y derivaciones innecesarias a urgencias hospitalarias. Además, se incrementa la morbilidad evitable por demora en diagnósticos.
Datos Clave
- La huelga afecta a más de 300 PAC en toda Galicia.
- El 72 % de los profesionales de AP en Galicia trabaja con contratos temporales.
- La ratio médico de familia/población es de 1:1.850, muy por debajo del estándar recomendado (1:1.500).
- El Sergas no ha publicado plan de estabilización de plantillas desde 2023.
- La CIG-Saúde exige la incorporación de 420 profesionales para cubrir déficits estructurales.
El conflicto no es solo laboral. Es un síntoma de la precariedad sistémica en la sanidad pública gallega. La apertura 24 horas de los PAC no es una solución, sino una medida paliativa sin respaldo humano ni técnico. La negociación del miércoles es la última ventana para evitar la paralización. Pero sin compromisos concretos, la huelga se mantendrá. La calidad asistencial y la sostenibilidad del sistema dependen de decisiones reales, no de anuncios.
El marco normativo exige diálogo, pero no obliga a acuerdos superficiales. La Estrategia Gallega de Salud 2025-2030 reconoce la urgencia de reforzar AP. Sin embargo, su ejecución sigue sin financiación asignada ni cronograma vinculante. Esa brecha entre discurso y acción es lo que impulsa la movilización.
