La temporada de gripe en Europa ha tomado un giro inesperado, con un aumento significativo de casos de influenza A H3N2, lo que ha llevado a una presión considerable sobre los sistemas de salud, especialmente en el Reino Unido. Este subtipo de influenza ha mostrado un comportamiento atípico, comenzando su circulación de manera anticipada y con una transmisión más intensa que en años anteriores. La situación ha llevado a las autoridades sanitarias a activar alertas y reforzar las campañas de vacunación, mientras que en México ya se han reportado más de 150 casos, incluyendo el primer caso de un subclado K.
### Un Aumento Preocupante de Casos
La influenza A H3N2 ha sido identificada como la cepa dominante en esta temporada, y su propagación ha sido notablemente rápida. En el Reino Unido, el Servicio Nacional de Salud (NHS) ha informado que el número de hospitalizaciones por gripe ha aumentado drásticamente, pasando de un promedio de 1717 pacientes diarios a más de 2660 en solo una semana. Las proyecciones sugieren que este número podría escalar entre 5000 y 8000 pacientes hacia mediados de diciembre, lo que representa un desafío significativo para un sistema de salud que aún se recupera de las tensiones acumuladas durante la pandemia de COVID-19.
La cepa H3N2 ha acumulado mutaciones que han reducido la inmunidad de la población, lo que ha facilitado la transmisión del virus incluso entre personas que fueron vacunadas en temporadas anteriores. Este fenómeno ha llevado a los expertos a señalar que la temporada de gripe ha comenzado entre cuatro y cinco semanas antes de lo habitual, lo que ha generado un aumento en la presión sobre los hospitales y servicios de urgencias.
La variante H3N2 que está circulando actualmente es descendiente de un linaje que causó una de las peores temporadas de gripe en Australia. Desde su llegada a Europa, ha acumulado al menos siete mutaciones adicionales, dando lugar a un nuevo subclado conocido como K. Aunque estas mutaciones no se han asociado con cuadros clínicos más graves, sí han incrementado la capacidad de transmisión del virus, lo que ha contribuido a la velocidad del brote.
### Respuesta Sanitaria y Vigilancia Epidemiológica
Las autoridades de salud en México han implementado protocolos para gestionar la situación, logrando identificar y tratar adecuadamente el primer caso del subclado K. El Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE) está llevando a cabo un monitoreo constante para detectar patrones inusuales o nuevos subtipos del virus, lo que permite una intervención oportuna ante posibles brotes.
La Secretaría de Salud de México ha enfatizado que, a pesar de la aparición del subclado K, las características clínicas de esta variante no difieren de las de la influenza estacional. La recomendación principal sigue siendo la vacunación, que se ha demostrado efectiva para prevenir cuadros graves de la enfermedad.
Marta Cohen, médica argentina residente en Inglaterra, ha señalado que esta variante es “mucho más contagiosa” y genera una incidencia un 56% mayor que la del año anterior. Esta combinación de alta transmisibilidad y menor inmunidad poblacional ha sido clave para explicar la presión inusual sobre los hospitales.
La Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) ha destacado que el virus de la influenza tipo A, subtipo H3N2, es conocido por su capacidad de rápida evolución genética. Las mutaciones en la proteína hemaglutinina del virus podrían incrementar su capacidad de transmisión y evasión del sistema inmunológico, lo que plantea un riesgo adicional para la salud pública.
A nivel internacional, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha advertido sobre el aumento de detecciones del subclado K en América del Norte, incluyendo Estados Unidos y Canadá. Aunque la efectividad de la vacuna de esta temporada aún es objeto de estudio, datos preliminares sugieren que la vacunación sigue ofreciendo una protección similar a la de años anteriores contra la enfermedad grave, incluyendo la hospitalización.
### Mutaciones y Efectividad de la Vacuna
El interés científico en el H3N2 no solo se debe a su expansión geográfica, sino también a las mutaciones que ha acumulado. Estas alteraciones han modificado regiones clave de la hemaglutinina, una de las proteínas de superficie del virus, dificultando su reconocimiento por parte del sistema inmunológico, incluso en personas que han sido vacunadas o han tenido infecciones previas.
La doctora Nisa Aslam, médica de cabecera del NHS, ha explicado que cada invierno se observa una mezcla de virus de gripe, pero esta temporada la cepa dominante es la Influenza A H3N2, que ha sufrido cambios genéticos que le permiten evadir parcialmente la inmunidad de infecciones o vacunaciones pasadas. Esto ha llevado a un aumento en el número de infecciones, lo que ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de los sistemas de salud.
El profesor Simon Clarke, de la Universidad de Reading, ha añadido que la menor circulación del H3N2 en años recientes ha dejado a la población con una inmunidad basal reducida. Además, hay evidencia de que estas cepas son más transmisibles y mutan con mayor facilidad, lo que complica su detección mediante vacunas. Como resultado, se ha observado un fuerte aumento de casos al inicio de la temporada, y es probable que esta tendencia continúe.
La efectividad de la vacuna antigripal ha sido un tema central en el debate público. Datos de la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido han mostrado que la protección contra infecciones por el H3N2 derivado ha sido menor de lo esperado, aunque la inmunización ha mantenido una eficacia relevante contra la enfermedad grave. En el inicio de la temporada, la protección contra hospitalización se ha situado entre el 70 y el 75 por ciento en niños, y entre el 30 y el 40 por ciento en adultos, cifras que se consideran normales para las vacunas antigripales.
A medida que la temporada avanza, las autoridades sanitarias han reiterado la importancia de la vacunación, especialmente para los grupos de riesgo, como adultos mayores, personas embarazadas y aquellos con enfermedades crónicas. La promoción de la vacunación temprana, la revisión de la composición de la vacuna antigripal y el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica son medidas clave para enfrentar esta temporada de gripe, que ha demostrado ser más desafiante de lo esperado.
