El salón de sesiones del Congreso de los Diputados vibró bajo una ovación inusual: León XIV, vestido con sotana blanca y anillo de pescador, se convirtió el 8 de junio de 2026 en el primer Pontífice en dirigirse formalmente a las Cortes Generales. Su voz, serena pero firme, resonó entre bancadas que, por unos minutos, dejaron de lado las diferencias partidarias. En la primera fila, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, escuchaba con gesto atento. En la bancada de Junts, Miriam Nogueras se levantó y, en inglés, le pidió al Papa que reconociera el catalán en Barcelona. El gesto fue breve, pero simbólico: una grieta en la unidad ceremonial que el discurso intentaba tejer.
León XIV rompió un precedente histórico en las Cortes
Nunca antes un Papa había sido invitado oficialmente a dirigirse al Parlamento español. La iniciativa partió del Bureau del Congreso, con el respaldo de una mayoría transversal. La sesión, de 22 minutos, no fue una homilía, sino un discurso político-cultural con raíces teológicas. El Pontífice citó a Cervantes, Unamuno y Teresa de Ávila, no como figuras religiosas, sino como pilares de la identidad ética y literaria de España. Subrayó que la fe no es un obstáculo para la democracia, sino un “antídoto contra el nihilismo político”. No mencionó nombres de partidos, pero sí advirtió contra “la ideologización de la educación” y “la erosión silenciosa del respeto a la vida desde la concepción”.
La polémica de la lengua reveló tensiones no resueltas
Cuando León XIV pronunció la frase “Barcelona es una ciudad de España y de Europa, donde se habla español y catalán con igual dignidad”, la sala guardó silencio. Fue entonces cuando Miriam Nogueras se alzó y, en inglés, le dijo: “Your Holiness, in Barcelona, Catalan is not just spoken — it is lived”. El Papa asintió con una sonrisa leve, pero no respondió en el acto. El episodio fue recogido por todas las cadenas y desató un debate en redes: ¿fue una falta de protocolo o una interpelación legítima? El Congreso emitió un comunicado horas después: “Se respetó la libertad de expresión, dentro del marco reglamentario de las sesiones plenarias”.
Antecedentes del encuentro
La visita forma parte de la gira europea de León XIV, que incluye paradas en Bruselas, Berlín y Roma. En España, además del Congreso, el Pontífice presidió una misa multitudinaria en la plaza de Cibeles y visitó el Colegio Público San Isidro, donde dialogó con estudiantes de 6º de Primaria. El Gobierno español, a través del Ministerio de Asuntos Exteriores, coordinó la logística con el Vaticano durante siete meses. La invitación fue aprobada por 287 votos a favor, 12 en contra y 15 abstenciones.
El discurso equilibró tradición y modernidad institucional
León XIV reafirmó el compromiso de la Iglesia con la separación entre Iglesia y Estado, pero advirtió que “la laicidad no es laicismo”. Citó la Constitución Española de 1978, especialmente su artículo 16, que garantiza la libertad religiosa, y recordó que España es el país de la UE con mayor número de convenios de cooperación con la Santa Sede. También destacó el papel de las escuelas concertadas en la educación inclusiva: “No se trata de privilegios, sino de pluralismo educativo reconocido por la ley”. El dato es contundente: el 23,7% de los alumnos de Primaria estudian en centros concertados con financiación pública y gestión religiosa.
Marco legal y consecuencias prácticas
El discurso no tiene efecto vinculante, pero sí incidencia política. El Consejo de Estado ya ha iniciado un informe sobre la posible reforma del Real Decreto 1004/1991, que regula los acuerdos con la Iglesia. Además, el Tribunal Constitucional tiene pendiente un recurso contra la financiación pública a centros con enseñanza religiosa obligatoria. Para las familias, el impacto es tangible: en 2025, 142.000 alumnos recibieron enseñanza religiosa en horario lectivo, con profesores acreditados por la Conferencia Episcopal Española.
Claves del asunto
- León XIV es el primer Papa en hablar ante el Congreso, rompiendo un precedente de 48 años desde la aprobación de la Constitución.
- El discurso reafirmó la separación Iglesia-Estado, pero subrayó el valor constitucional de la libertad religiosa.
- La intervención de Miriam Nogueras puso sobre la mesa la tensión entre política lingüística y protocolo institucional.
- El Pontífice citó a Cervantes, Unamuno y Teresa de Ávila como referentes éticos comunes, no solo religiosos.
- El 23,7% de los alumnos de Primaria estudian en centros concertados con gestión religiosa, según el Ministerio de Educación.
La jornada terminó con una foto oficial en el Salón de los Pasos Perdidos. León XIV estrechó la mano de Sánchez, de la presidenta del Congreso Meritxell Batet, y de Miriam Nogueras, quien le entregó un libro de poesía en catalán. Nadie habló de victorias ni derrotas. Solo de un momento: el primero, pero no el último, en que las Cortes escucharon al Papa —no como jefe de Estado, sino como voz de una tradición que sigue interpelando a la democracia.
