El sol de la tarde iluminaba las grúas inmóviles del solar en O Burgo, en Culleredo, mientras un grupo de futuros vecinos recorría el render del futuro edificio de Ramon Cabanillas, nº 15: fachadas limpias, zonas verdes integradas y una señalética discreta que ya anticipaba el nombre del proyecto. En ese instante, la promesa no era solo de viviendas, sino de un cambio real en el mapa residencial de la comarca.
Culleredo se consolida como polo residencial estratégico
En los últimos 18 meses, el municipio ha registrado un aumento del 22 % en la demanda de vivienda nueva, según datos del Instituto Galego de Estatística. No es casualidad: su ubicación a 12 minutos en coche del CHUAC, su conexión directa con la AP-9 y la reciente mejora de la red de transporte urbano han convertido a Culleredo en un punto de equilibrio entre ciudad y tranquilidad. El nuevo residencial en O Burgo no es una excepción: albergará 241 viviendas, con plazas de aparcamiento, zonas comunes sostenibles y certificación energética Clase A.
El modelo de vivienda que prioriza la proximidad y la calidad
El proyecto, desarrollado por CBS Smart Real Estate, apuesta por una arquitectura de bajo impacto visual y alta funcionalidad. Las plantas bajas incluyen locales comerciales de proximidad: una farmacia, una panadería artesanal y un espacio para servicios de atención a mayores. El diseño responde a una demanda creciente: el 68 % de los compradores en la zona tiene entre 35 y 54 años y busca viviendas con accesibilidad universal y espacios adaptados para teletrabajo.
Antecedentes del impulso residencial en la comarca
Hace cinco años, Culleredo contaba con menos del 5 % de su suelo urbanizable destinado a vivienda protegida o asequible. Tras la aprobación del Plan General Municipal 2023, ese porcentaje se elevó al 18 %. Además, la Xunta de Galicia activó en 2025 una línea de ayudas de hasta 15.000 euros para compradores primerizos en municipios de menos de 50.000 habitantes —como es el caso—, siempre que adquieran viviendas con certificación energética mínima Clase B.
Las claves del nuevo modelo residencial en O Burgo
- El edificio incorpora sistemas de captación de agua de lluvia para riego y limpieza de zonas comunes
- Cada vivienda cuenta con instalación previa para paneles solares y puntos de recarga para vehículos eléctricos
- El 30 % de las unidades están reservadas para el régimen de vivienda en alquiler asequible, con precios máximos regulados por la Consellería de Vivenda
- El proyecto cumple con la Ley 8/2023 de Calidad y Sostenibilidad de la Edificación, que exige evaluación de ciclo de vida y reducción del 40 % de emisiones respecto a estándares anteriores
Impacto real para los vecinos y el mercado inmobiliario
Para Alba Naveira, vecina de O Burgo desde 2019 y madre de dos hijos, la llegada del residencial representa una oportunidad de estabilidad: «Antes teníamos que desplazarnos 25 minutos a A Coruña para comprar leche fresca o llevar a los niños al pediatra. Ahora, con la farmacia y la clínica de atención primaria que se instalarán en el edificio, todo estará al lado». Su experiencia refleja una tendencia: el 57 % de los nuevos compradores en la zona son familias con menores a cargo, según el estudio Perfil del comprador en la comarca de A Coruña 2026, elaborado por la Cámara de Comercio de A Coruña.
El mercado también responde: los precios medios por metro cuadrado en Culleredo subieron un 11,3 % interanual en el primer trimestre de 2026, alcanzando los 1.840 euros/m², frente a los 1.655 euros/m² de 2025. Sin embargo, siguen por debajo del promedio provincial (2.120 euros/m²), lo que mantiene su atractivo frente a la presión del mercado coruñés.
Claves del asunto
- El residencial en Ramon Cabanillas, nº 15, forma parte de la estrategia de la Xunta para dinamizar el eje residencial A Coruña-Culleredo
- Está sujeto al Decreto 127/2024, que regula la obligatoriedad de vivienda asequible en nuevas promociones urbanas
- Incluye un acuerdo con el Concello de Culleredo para la cesión de suelo público destinado a equipamientos sociales
- Su certificación BREEAM Communities lo convierte en el primer proyecto residencial de la comarca con sello internacional de sostenibilidad urbana
