El Congreso estadounidense ha emitido una señal inédita sobre Ceuta y Melilla. Un comité de la Cámara de Representantes cuestiona su condición como territorios españoles. La propuesta incluye mediación entre España y Marruecos. Esto afecta la estabilidad jurídica, las relaciones bilaterales y la seguridad en el Estrecho de Gibraltar.
¿Qué ha dicho el Congreso estadounidense sobre Ceuta y Melilla?
Un comité de la Cámara de Representantes de EEUU ha incluido en un informe oficial la afirmación de que Ceuta y Melilla están ubicadas en territorio marroquí. No se trata de una resolución vinculante, pero sí de un posicionamiento institucional sin precedentes.
El documento recomienda que el Secretario de Estado Marco Rubio inicie una mediación diplomática entre España y Marruecos. El objetivo declarado es “resolver de forma pacífica el estatus de ambas ciudades”.
Esta postura no refleja el consenso del gobierno estadounidense. Tampoco tiene efecto legal sobre la soberanía española. Pero sí altera el equilibrio diplomático regional.
¿Cuál es el marco legal internacional que protege la soberanía española?
La soberanía de España sobre Ceuta y Melilla está respaldada por múltiples fuentes jurídicas. La Convención de Montevideo de 1933 reconoce como Estado a toda entidad que ejerza control efectivo sobre un territorio. España cumple ese requisito desde hace más de cuatro siglos.
Además, la Carta de las Naciones Unidas prohíbe la adquisición de territorio por la fuerza. Marruecos no ha ejercido control efectivo sobre ambas ciudades en ningún momento histórico reciente.
La Unión Europea reafirmó en 2023 que Ceuta y Melilla son parte integrante del territorio comunitario. Su inclusión en el espacio Schengen y su pertenencia al territorio aduanero de la UE son pruebas objetivas de su condición jurídica.
¿Qué dice el derecho español al respecto?
La Constitución Española de 1978, en su artículo 2, reconoce la indisoluble unidad de la Nación española. Ceuta y Melilla figuran como ciudades autónomas en la Ley Orgánica 1/1995.
Sus estatutos de autonomía otorgan competencias plenas en educación, sanidad y seguridad pública. No son colonias ni zonas en disputa: son entidades con gobierno propio dentro del Estado español.
¿Cuál es el impacto económico real de esta polémica?
Ceuta y Melilla generan más de 2.400 millones de euros anuales en actividad económica. El 70 % de las exportaciones marroquíes a la UE pasan por sus puertos. Cualquier inestabilidad jurídica afecta directamente a las cadenas logísticas del sur de Europa.
El sector agroalimentario español depende de los acuerdos de importación de tomates desde Marruecos. Estos flujos atraviesan Ceuta y Melilla. Una disputa diplomática podría desencadenar controles aduaneros más estrictos.
Además, el turismo transfronterizo mueve más de 8 millones de visitantes al año. La incertidumbre jurídica reduce la inversión privada en hostelería y logística en ambas ciudades.
¿Qué hacen España y Marruecos ante esta presión externa?
Ambos gobiernos mantienen un silencio estratégico. No han emitido comunicados oficiales ni convocado reuniones bilaterales de emergencia. Esta contención evita alimentar la narrativa del comité estadounidense.
Sin embargo, el Ministerio de Asuntos Exteriores español ha reforzado los contactos con la Alianza del Atlántico y la UE. El objetivo es consolidar el respaldo institucional a la integridad territorial.
Marruecos, por su parte, ha intensificado su cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad. El Congreso ha aprobado destinar 20 millones de dólares a programas militares marroquíes. Esto sugiere una negociación tácita: apoyo en seguridad a cambio de moderación en la reivindicación territorial.
Datos Clave
- El comité estadounidense no tiene poder para modificar fronteras, pero sí para influir en la agenda diplomática.
- Ceuta y Melilla son las únicas ciudades europeas en el continente africano con estatus de ciudades autónomas.
- La UE financia el 85 % de los proyectos de infraestructura en ambas ciudades bajo el programa Interreg POCTEM.
- Ningún tratado internacional ni resolución de la ONU cuestiona la soberanía española sobre estos territorios.
- El tráfico marítimo en el Estrecho de Gibraltar representa el 25 % del comercio mundial. Su estabilidad es estratégica para la OTAN.
El escenario actual no es de confrontación inminente, sino de redefinición diplomática. La soberanía no está en juego, pero la narrativa sí. Y en geopolítica, la narrativa es el primer frente de batalla.
