La inteligencia artificial (IA) ha emergido como un motor clave del crecimiento económico mundial, según un reciente informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Sin embargo, este crecimiento no está exento de riesgos, especialmente en el ámbito de las inversiones tecnológicas. En este artículo, exploraremos cómo la IA está transformando la economía global y los posibles peligros que podrían surgir de su rápida adopción.
### La IA como Motor de Crecimiento Económico
La OCDE ha destacado que la inversión en inteligencia artificial ha sido fundamental para evitar una desaceleración económica más profunda en varios países, especialmente en Estados Unidos. En 2025, se espera que el Producto Interno Bruto (PIB) global crezca un 3,2%, impulsado en gran parte por la inversión en tecnología y el comercio relacionado con la IA. Este crecimiento se moderará al 2,9% en 2026 debido a factores como la inflación y los aranceles comerciales.
La inversión en IA ha permitido a muchas empresas adaptarse a un entorno económico desafiante. En Estados Unidos, por ejemplo, la construcción de centros de datos y la adquisición de software han sido cruciales para mantener la productividad y el crecimiento. La OCDE señala que el comercio de bienes necesarios para la IA ya representa aproximadamente el 15,5% del comercio mundial total de mercancías, con una gran parte de esta actividad originándose en Asia.
Además, la OCDE ha observado un aumento significativo en la inversión relacionada con la IA, con un crecimiento anualizado del 21% en la construcción de centros de datos en la primera mitad de 2025. Este auge en la inversión ha sido un factor clave para sostener el crecimiento del PIB real en Estados Unidos, evitando una desaceleración más severa en un contexto de tipos de interés elevados y tensiones comerciales.
Sin embargo, a pesar de estos avances, la OCDE advierte que el crecimiento impulsado por la IA se basa en un terreno inestable. Las altas valoraciones de las acciones de las empresas tecnológicas, que están impulsadas por expectativas optimistas sobre los beneficios futuros, podrían ser vulnerables a correcciones bruscas. Esto plantea un riesgo significativo para la estabilidad financiera global, especialmente si se produce un desplome en el mercado de valores.
### Riesgos Asociados a la Dependencia de la IA
Uno de los principales riesgos asociados con el crecimiento de la IA es la posibilidad de un colapso en el mercado de valores de las empresas tecnológicas. La OCDE ha señalado que las valoraciones de las acciones en Wall Street están alcanzando niveles que recuerdan a la burbuja de las puntocom a finales de la década de 1990. Si se produce una corrección en el mercado, las consecuencias podrían ser severas no solo para las empresas tecnológicas, sino también para la economía en general.
Un desplome en el mercado de valores podría llevar a una reevaluación de los rendimientos esperados de la IA, lo que a su vez podría frenar la inversión en centros de datos y otras infraestructuras críticas. Esto significaría que un colapso bursátil no sería solo una corrección financiera, sino un golpe directo a la inversión productiva, afectando a la capacidad de las empresas para innovar y crecer.
Además, muchas de las empresas tecnológicas que dependen de la IA han acumulado una cantidad significativa de deuda. Una caída abrupta en el precio de sus acciones podría complicar la refinanciación de esta deuda, lo que podría forzar a las empresas a recortar gastos y, potencialmente, empleos. Esto podría tener un efecto dominó en la economía, afectando a otros sectores y aumentando el riesgo de inestabilidad financiera.
La OCDE también advierte sobre el riesgo de contagio a la estabilidad financiera global. Un colapso en el mercado de valores podría ser amplificado por ventas forzadas de activos por parte de intermediarios financieros no bancarios, como fondos de inversión altamente apalancados. En un entorno de tipos de interés reales positivos, estas ventas forzadas podrían trasladar tensiones a otros mercados de crédito y afectar la financiación de la economía en general.
### Perspectivas Futuras
A pesar de los riesgos asociados con la IA, la OCDE mantiene una perspectiva optimista sobre el crecimiento global, proyectando un crecimiento del 3,2% para 2025. Sin embargo, también advierte que el crecimiento se moderará en los años siguientes, con una previsión de 2,9% para 2026 y una ligera mejora al 3,1% en 2027. Este patrón de crecimiento sugiere que, aunque la IA está impulsando la economía, también hay factores que podrían frenar este impulso en el futuro.
La situación económica global es compleja y está influenciada por múltiples factores, incluidos los aranceles y la inflación. La OCDE ha observado que las empresas de todo el mundo se han apresurado a producir y exportar mercancías para evitar nuevos aranceles, lo que ha inflado artificialmente las cifras de comercio y PIB en 2025. Sin embargo, a medida que estos impulsos temporales desaparezcan, se espera que el crecimiento se desacelere.
En resumen, la inteligencia artificial está desempeñando un papel crucial en el crecimiento económico mundial, pero también plantea riesgos significativos que deben ser gestionados cuidadosamente. La capacidad de las empresas para adaptarse a estos desafíos y la respuesta de los mercados financieros serán determinantes para el futuro de la economía global. La vigilancia constante y la regulación adecuada serán esenciales para mitigar los riesgos asociados con la rápida adopción de la IA y garantizar que su potencial se traduzca en beneficios sostenibles para la economía mundial.
