La inflación en España se mantiene en el 3,2% interanual en mayo de 2026. Este dato coincide con el de abril, pero es inferior al de marzo. Sin embargo, la inflación subyacente sube una décima, hasta el 2,9%, señalando presiones de precios más persistentes en la economía real.
¿Por qué el 3,2% de inflación general no refleja toda la presión real?
El dato del 3,2% incluye energía y alimentos no elaborados. Su estabilidad se debe a ayudas fiscales aún vigentes, como la reducción del IVA sobre electricidad y gas. Estas medidas caducan en junio, lo que podría acelerar los precios en los próximos meses.
El INE confirma que el alza se concentra en transporte, actividades recreativas, deporte y cultura. Sus precios bajan menos que en mayo de 2025. En contraste, vestido y calzado registran caídas, y alimentos y bebidas no alcohólicas se estabilizan.
¿Qué revela la inflación subyacente del 2,9%?
La inflación subyacente excluye energía y alimentos no elaborados. Su subida a 2,9% indica que el encarecimiento no es coyuntural. Refleja una presión estructural en servicios, alquileres, mano de obra y bienes duraderos.
Este indicador es clave para el Banco de España y el BCE, ya que guía decisiones sobre tipos de interés. Un 2,9% sugiere que la política monetaria restrictiva podría mantenerse más tiempo de lo previsto.
¿Cómo afecta a los hogares españoles?
Los salarios reales siguen bajo presión. La retribución media no ha compensado el alza acumulada desde 2022. Las familias con menores ingresos destinan más del 40% de sus gastos a vivienda y transporte —sectores con precios en alza.
El escudo fiscal, activo hasta mayo, ha mitigado el impacto. Pero su retirada coincide con el fin de otras ayudas sectoriales, como las bonificaciones en combustibles para autónomos y pymes.
¿Qué cambios fiscales entran en vigor en junio de 2026?
A partir de junio, el Gobierno inicia la desactivación gradual del IVA reducido (del 10% al 21%) en electricidad, gas y otros combustibles. No es un corte brusco, sino una fase de transición que se extiende hasta finales de julio.
Otras medidas, como el cheque eléctrico para consumidores vulnerables, se mantienen hasta el 30 de junio. Pero su cobertura se reduce un 15% respecto a 2025.
¿Qué dice el marco legal actual?
La Ley de Presupuestos Generales del Estado 2026 autoriza la retirada progresiva de ayudas no estructurales. El Real Decreto-ley 5/2026, publicado en abril, justifica la medida por la mejora en los precios mayoristas de energía y la estabilidad de los mercados de materias primas.
No obstante, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) advierte de riesgos en el suministro de gas natural por tensiones geopolíticas en el Mediterráneo oriental.
¿Cuál es el impacto económico real del 2,9% subyacente?
Un 2,9% de inflación subyacente supera el 2% objetivo del BCE. Implica que la demanda interna sigue firme, pero también que los costes de producción no ceden. Las pymes españolas reportan un aumento del 12% en costes laborales y del 9% en logística, según la CEOE.
El PIB español creció un 0,4% en el primer trimestre de 2026, pero el índice de confianza del consumidor cayó un 3,1% en mayo. La brecha entre crecimiento y percepción refleja desconfianza en la sostenibilidad del poder adquisitivo.
Datos Clave
- La inflación general se mantiene en 3,2% interanual, igual que en abril.
- La inflación subyacente sube al 2,9%, su nivel más alto desde noviembre de 2025.
- El escudo fiscal caduca oficialmente en mayo, pero sus efectos se prolongan hasta junio.
- El IVA sobre electricidad y gas vuelve al tipo general (21%) de forma progresiva desde junio.
- El Banco de España mantiene su previsión de inflación subyacente en el 2,7% para 2026, lo que sugiere que el dato de mayo es una señal de alerta temprana.
La combinación de presiones estructurales, ajustes fiscales y tensión geopolítica en mercados energéticos configura un escenario de inflación persistente, no transitoria. Esto redefine las prioridades de política económica: desde estímulos fiscales a contención de costes salariales y mejora de la productividad. El 2,9% no es solo un número. Es un indicador de que la economía española está entrando en una fase de ajuste más profunda.
