El viento silba entre los laureles del Parque Nacional de Garajonay, mientras un grupo de senderistas detiene su paso para escuchar el canto del pico picapinos, endémico de esta isla. A sus pies, el barranco de Inagua desciende 800 metros en una espesura que no ha cambiado desde hace 10 millones de años. Aquí, en La Gomera, el 40 % del territorio está protegido, pero el turismo crece un 12,3 % anual sin planes de capacidad de carga actualizados.
La Gomera es la segunda isla más pequeña de Canarias, pero alberga uno de los bosques más antiguos de Europa
Con apenas 372 kilómetros cuadrados, La Gomera concentra una biodiversidad que no existe en ningún otro lugar del continente. Su laurisilva, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1986, cubre el 70 % del Parque Nacional de Garajonay. Allí viven 12 especies vegetales exclusivas, como el viñátigo y el barbusano, y aves como el pico picapinos gomero, cuya población ha descendido un 18 % desde 2019 según datos del Servicio de Espacios Naturales de Canarias.
El turismo crece sin límites claros en una isla con infraestructura limitada
En 2025, La Gomera recibió 327.400 visitantes, un 22 % más que en 2022. Pero la isla cuenta con solo 12 kilómetros de carreteras secundarias asfaltadas, y su red de transporte público opera con 17 autobuses para 21.000 habitantes. El puerto de San Sebastián de La Gomera, único punto de conexión marítima, registró en mayo un récord de 42 cruceros en un mes, superando su capacidad técnica de 28 embarcaciones mensuales. El Cabildo Insular reconoce que no dispone de un estudio de sostenibilidad turística actualizado desde 2018.
El Parque Nacional de Garajonay es el corazón ecológico de la isla
Creado en 1981, el parque abarca 40 kilómetros cuadrados, el 10,7 % del territorio insular. Su laurisilva es un relicto del Terciario, cuando Europa estaba cubierta por bosques tropicales. Hoy, es el único lugar donde el musgo de las nubes sigue alimentando los acuíferos que abastecen al 90 % de los hogares gomeros. Sin embargo, el cambio climático ha reducido un 30 % la niebla estratosférica en los últimos 15 años, según el Instituto Geográfico Nacional.
La Gomera también es patrimonio humano y ancestral
Más allá de su naturaleza, la isla preserva el silbo gomero, lenguaje silbado declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en 2009. Solo 420 personas lo practican con fluidez, y su enseñanza obligatoria en colegios comenzó en 2023. La Fortaleza de San Sebastián, donde Cristóbal Colón se reabasteció en 1492, recibe 85.000 visitas anuales, pero carece de sistema de control de aforo. El Plan Insular de Ordenación Territorial (PIOT), vigente desde 2015, no incluye medidas contra la presión turística en zonas protegidas.
La falta de regulación pone en riesgo la resiliencia ecológica de la isla
El Convenio de Biodiversidad de la ONU, ratificado por España, exige evaluar el impacto turístico en áreas protegidas cada tres años. En La Gomera, el último informe del Ministerio para la Transición Ecológica data de 2020 y no contempla el aumento de rutas de senderismo no autorizadas ni el uso de drones en el parque. Además, el Reglamento de Espacios Naturales de Canarias establece multas de hasta 30.000 euros por daños al ecosistema, pero en 2025 se aplicaron solo 7 sanciones.
Las comunidades locales exigen participación real en la gestión turística
En el barrio de Agulo, 68 familias han presentado una iniciativa ciudadana para limitar el alquiler vacacional a 30 viviendas en el casco histórico. En Vallehermoso, pescadores artesanales denuncian la competencia desleal de embarcaciones turísticas que operan sin licencia en zonas de pesca tradicional. El Consejo Insular de Medio Ambiente, órgano consultivo obligatorio según la Ley 42/2007, no ha reunido a representantes de pescadores ni agricultores desde octubre de 2025.
Claves del asunto
- La Gomera alberga el Parque Nacional de Garajonay, único bosque de laurisilva declarado Patrimonio Mundial en Europa.
- El turismo creció un 12,3 % anual entre 2022 y 2025, sin actualización del plan de sostenibilidad desde 2018.
- El 40 % del territorio insular está protegido, pero el 90 % del agua potable depende de los acuíferos alimentados por la niebla del parque.
- Solo 420 personas dominan el silbo gomero, y su transmisión está en riesgo por la falta de recursos pedagógicos actualizados.
- El Reglamento de Espacios Naturales de Canarias prevé multas de hasta 30.000 euros, pero se aplicaron solo 7 sanciones en 2025.
