Un joven ecuatoriano de 28 años firma su primer contrato indefinido en una fábrica de Cádiz. Su DNI español aún no está listo, pero su tarjeta de residencia provisional ya le permite cotizar. Él es uno de los 86.630 extranjeros que se sumaron a la Seguridad Social en junio —el 67,3% del total de nuevos afiliados— y ayudaron a elevar la ocupación a 22,46 millones, la cifra más alta jamás registrada en España.
El empleo alcanza su máximo histórico con impulso migratorio
La cifra no es solo un número: es la materialización de una política migratoria en marcha. En junio, la afiliación media a la Seguridad Social subió 128.533 personas, más del doble que en el mismo mes de 2025. El dato anual —605.244 nuevos ocupados— supera en 100.000 la media de los últimos cinco años. Y detrás de ese salto, el Gobierno identifica una causa clara: la regularización de inmigrantes sin papeles, un proceso que ya ha recibido casi 1,2 millones de solicitudes, según el último balance del Consejo de Ministros.
El 67% de los nuevos trabajadores son extranjeros
Nunca antes los extranjeros habían representado una proporción tan alta de los nuevos afiliados. En junio, 3,44 millones de personas extranjeras estaban trabajando en régimen general o especial, y más de la mitad de los 12.017 nuevos autónomos también eran inmigrantes. El perfil mayoritario es latinoamericano: el 67,3% de las solicitudes de regularización provienen de países como Ecuador, Colombia, Venezuela y Perú. Muchos ya estaban empleados en la economía informal —en la hostelería, la agricultura o el cuidado de personas— y ahora acceden a derechos laborales plenos: cotización, prestaciones, formación profesional y movilidad dentro del mercado.
El paro cae por debajo de los 2,3 millones por primera vez desde 2008
El efecto no se limita al lado de la oferta. El paro registrado bajó 28.739 personas en junio, situándose en 2.294.112 desempleados, la cifra más baja desde antes de la crisis financiera. No es casualidad: la regularización no solo incorpora trabajadores, sino que los hace visibles para el sistema, permitiendo su inclusión en programas de formación y acompañamiento laboral. Además, su acceso a la banca, al alquiler y a los servicios públicos refuerza su capacidad de consumo —un factor clave que el vicepresidente económico, Carlos Cuerpo, destacó al elevar la previsión de crecimiento del PIB al 2,6% para 2026, con proyecciones de mantenerse por encima del 2% hasta 2029.
El marco legal que sostiene el cambio
Ley de Regularización Temporal y su impacto real
La actual oleada se sustenta en la Ley 14/2023, de Regularización Temporal de Trabajadores Extranjeros, que permite la obtención de permiso de residencia y trabajo tras acreditar al menos seis meses de empleo no declarado entre 2022 y 2024. El plazo para solicitarlo finaliza el 31 de diciembre de 2026. La norma exige también el cumplimiento de requisitos mínimos de arraigo, como tener vivienda habitual y no tener antecedentes penales graves. Su aplicación se coordina entre el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la Tesorería General de la Seguridad Social y las oficinas de empleo autonómicas.
Claves del asunto
- El empleo en España alcanzó 22,46 millones de ocupados en junio de 2026, récord histórico.
- 86.630 nuevos afiliados fueron extranjeros, el 67,3% del total y el doble que en junio de 2025.
- El paro registrado cayó a 2.294.112 personas, su nivel más bajo desde 2008.
- El Gobierno ha recibido casi 1,2 millones de solicitudes de regularización, mayoritariamente de origen latinoamericano.
- La Ley 14/2023 es el marco legal que permite la residencia y trabajo tras acreditar empleo previo no declarado.
- El crecimiento anual del empleo es del 2,77%, el más alto desde 2018 (excluyendo los años de recuperación post-Covid).
